Depredación del lobo sobre animales domésticos en los Cárpatos polacos

En un estudio realizado entre 1994 y 2004 sobre 4 manadas de lobos en el este de los Cárpatos polacos, se intentó identificar los factores implicados en la distribución y la intensidad de la depredación sobre animales domésticos. El trabajo fue publicado en la revista The Journal of Wildlife Management. El «Factor de Impacto» es un indicador bibliométrico usado para medir la calidad de una revista en función del promedio de citas que reciben los artículos publicados en un período de dos años. Actualmente es el indicador más utilizado a nivel mundial en los procesos de evaluación de revistas. En el año 2014  (aún no están disponibles los datos para el año 2016), la revista The Journal of Wildlife Management tuvo un «Factor de Impacto» de 1,726. La siguiente tabla muestra la clasificación de la revista en su categoría temática en función de este parámetro en el año 2014 (Journal Citation Reports, 2016).

Categoría de la revista

Total de revistas

Posición de la revista

Cuartil

Ecología

145

76

Q3

Zoología

154

41

Q2

Los autores y otros datos del artículo:

Gula, R. (2008). «Wolf depredation on domestic animals in the Polish Carpathian Mountains.» Journal of Wildlife Management 72(1): 283-289.

Desde 1998, las denuncias en Polonia de ataques a animales domésticos por parte del lobo fueron registradas y verificadas por parte de las autoridades dentro de un programa de compensación de daños. El estudio comenzó en el año 2000 e incluyó los datos registrados en la parte este de los Cárpatos polacos entre 1998 y 2004. Los datos hicieron referencia a la distribución de los lobos en la región y detalló la ecología de 4 manadas. El autor combinó estos dos conjuntos de datos para identificar los factores determinantes en la distribución e intensidad de los ataques a los animales domésticos. Su hipótesis fue que la densidad y la distribución del ganado, el número de ungulados silvestres y las prácticas ganaderas tendrían un impacto en la frecuencia de ataques de los lobos al ganado. El objetivo de su estudio fue proporcionar los datos necesarios para prevenir estos episodios y las medidas de gestión de los lobos más adecuadas en las regiones agro-ganaderas.

El área de estudio abarcó 3 regiones de la Provincia Podkarpackie: Beskid Niski, Bieszczady, y las estribaciones Przemyśl-Dynów. Esta región albergó aproximadamente entre 150 y 230 lobos, protegidos legalmente desde 1998 (Gula, 2007). Los ungulados silvestres más comunes en la región fueron el ciervo rojo (Cervus elaphus) y el corzo (Capreolus capreolus). La densidad de ciervo rojo varió de 1,8 a 6 individuos/km2 y fue generalmente mayor en las montañas y más baja en las estribaciones. En cambio, el corzo fue más abundante en las tierras altas (≤4,5 individuos/km2) y bastantes escaso en las elevaciones de mayor altitud (sólo 0,2 individuos/km2). El jabalí (Sus scrofa) fue el menos numeroso y su densidad varió de 0,18 a 0,84 individuos/km2.

El estudio fue parte de un proyecto más amplio centrado en la ecología de los lobos y su relación con el hombre. Se creó en el 2000 y fue desarrollado por el Museo e Instituto de Zoología, la Academia Polaca de las Ciencias y el Proyecto Lobo Bieszczady (a partir de ahora PLB).

Merece la pena detallar brevemente los pasos que se llevaron a cabo para realizar el estudio.

  1. Monitorización de los episodios de depredación

Se obtuvieron los datos de ataques de lobo de 1998 y 1999 de los archivos de la Oficina Provincial de Conservación, la agencia local del gobierno responsable de la evaluación de daños a la propiedad privada por la fauna salvaje legalmente protegida. En los registros se incluyeron el nombre del propietario, la fecha y el número de animales muertos o heridos. Del año 2000 al 2002, el personal del PLB acompañó a los encargados de realizar los registros de los años anteriores. A partir de entonces, se anotó la localización, fecha, tiempo, número de animales muertos o heridos e información sobre las fincas de ovejas y las prácticas ganaderas: tamaño del rebaño, medidas de protección contra los lobos y localización de los pastos.

En 2003, el gobierno local transfirió la responsabilidad de la evaluación de los ataques de la Oficina Provincial de Conservación a la Guardería del Estado. Desde entonces, los biólogos del PLB evaluaron sólo los casos que se dieron dentro de los territorios de las 4 manadas que fueron estudiadas. La Guardería recogió los datos referentes a otros casos y se los transfirió al personal del PLB. Ellos reunieron la misma información que en 2000-2002.

  1. Valoración de la distribución de los lobos

Las estimas de la distribución se basaron en un censo de huellas sobre la nieve realizado en 2003. En febrero de ese mismo año, se registraron huellas por parte de 320 observadores en un conjunto de transectos a pie y en vehículos. La gran cantidad de observadores permitió examinar la provincia entera en un día. La longitud total de los transectos fue de 3236 km y se anotaron huellas de 291 lobos o manadas. Se mapearon las huellas y se estimó el territorio de los lobos a través de una densidad de distribución kernel del 95% (Worton, 1989).

  1. Evaluación de la dieta de los lobos

Se evaluó la dieta de los lobos a través del análisis de excrementos. El personal del PLB los recogió dentro de los territorios de las 4 manadas monitorizadas, durante el invierno que se realizó el censo de huellas. También se recolectaron gracias a otros métodos de estudio, como por ejemplo radiotelemetría. Una vez identificados los restos de las presas, se calculó la frecuencia de aparición de cada una de ellas en los excrementos (Ciucci et al., 1996).

  1. Monitorización de las 4 manadas

El estudio detallado se basó en 4 manadas llamadas Paniszczew, Stebnik, Łodyna y Piątkowa. Se evaluó el territorio de Stebnik y Piątkowa mediante el mínimo polígono convexo trazado sobre localizaciones telemétricas a lo largo de varios años de 2 ejemplares provistos de radio-collares  (Theuerkauf et al., 2007). Se obtuvieron 9800 localizaciones y se descubrieron los cubiles de las manadas radiomarcadas por la búsqueda en áreas de centros de actividad de verano de los animales marcados.

Los territorios de Paniszczew y Łodyna también se obtuvieron mediante el mínimo polígono convexo pero en este caso, trazado por las rutas de los lobos marcadas en la nieve y que fueron estudiadas los inviernos del 2000 al 2004 (Paniszczew) y 2002-2004 (Łodyna). Se hallaron los cubiles de la manada Łodyna en 2003 y 2004 y los lugares de reunión (rendezvous sites) de la manada Paniszczew en 2002 y 2003.

Se estimó el tamaño de manada anual como el máximo número de individuos observados directamente o registrados sobre una pista durante el seguimiento de huellas sobre la nieve. Se obtuvo la distribución de los rebaños de ovejas dentro de los territorios y su proximidad mediante inventarios de campo. Se digitalizó su localización en el campo mediante GPS. Se recogieron los datos sobre el tamaño de los rebaños y prácticas ganaderas mediante entrevistas a los propietarios.

  1. Análisis

Se trazaron las zonas de probabilidad kernel al 95 y al 75% de la distribución para todas las depredaciones atribuibles a los lobos durante 1998-2004. Entonces se usaron los siguientes parámetros relacionados con el hábitat para describir cada una de las zonas kernel y el territorio de los lobos: 1) porcentaje de bosque, 2) índice de fragmentación del bosque, 3) densidad humana, 4) densidad de fincas de ovejas y 5) densidad de ovejas.

Gracias a un análisis de regresión lineal se pudo determinar las tendencias anuales en la depredación. Se usó un regresión linear múltiple escalonada (del inglés multiple step-wise linear regression) para determinar la relación potencial entre el número de ungulados y las tasas de depredación, para evaluar los factores que influyeron en las tasas de depredación por las manadas, y los factores que determinaron la exposición de unas determinadas fincas a la depredación.

RESULTADOS

Los lobos se alimentaron sobre todo de ungulados silvestres. La frecuencia de aparición del ciervo, corzo y jabalí en los restos de excrementos fue del 83,2% (n=719), mientras que la frecuencia de aparición del ganado y las mascotas fue sólo del 7,8%. Los perros (4,5%) fueron los animales domésticos más frecuentes que se encontraron en los excrementos, seguidos en orden decreciente de las ovejas (1,1%), vacas (0,8%), gatos (0,7%) y caballos (0,4%). El ganado pastó en el campo desde mayo a octubre y, durante este período, la frecuencia de aparición de los ungulados en los excrementos fue similar a su frecuencia anual (83,5%, n = 194). Sin embargo, en ese mismo período, el ganado y las mascotas se encontraron cercanos al doble (14,4%) que durante el resto del año. Los perros (8,8%) fueron las especies domésticas que más frecuentemente se encontraron en los excrementos durante la época de pastos, seguidos en orden decreciente por las ovejas (2,1%), vacas (1,5%), caballos (1,0%) y gatos (1,0%).

Los ataques relatados en el programa de compensación concernieron sobre toda ovejas (84,4%). Los ataques a cabras fueron los segundos más comunes (6,9%) debido a las denuncias de los ganaderos que a menudo guardaron las cabras con los grandes rebaños de ovejas y que fueron atacadas al mismo tiempo que las ovejas. Los ataques a ganado de mayor tamaño (como caballos o vacas) fueron esporádicos (5,1%), con la excepción del 2004, cuando los lobos atacaron a vacas en 13 ocasiones, matando a 11 e hiriendo a 6. Los informes de lobos matando perros se limitaron a 2001-2003 cuando las pérdidas de perros achacadas a los lobos fueron compensadas por la Administración del Estado. Otro caso fue registrado en 2004 pero no fue cubierto por el programa de compensación de daños.

Una regresión lineal simple analizada para un período de 7 años indicó una tendencia positiva en el número de ataques a las fincas de ovejas. El número de fincas afectadas también aumentó. La variación anual en cuanto al número de ataques de lobo a las fincas de ovejas estuvo negativamente relacionada con el número de ciervos estimado anualmente por el personal forestal.

El territorio estimado para los lobos en el área de Beskid Niski, Bieszczady, y las estribaciones Przemyśl-Dynów abarcó 4993 km2. La depredación de los lobos sobre las ovejas estuvo distribuida (95% kernel) sobre 1595 km2 en 4 áreas. Los ataques estuvieron concentrados (75% kernel) en 4 zonas que cubrieron 589 km2. La cantidad de cobertura de bosque fue similar en las 3 áreas (58,3%, 59,7% y 62%). Sin embargo, el índice de fragmentación del bosque fue mayor en el territorio de los lobos (97) y menor en el área donde se concentró la depredación (73), mientras que el rango de depredación se situó entre esos 2 valores. La zona donde se dieron los ataques a las ovejas estuvo un 50% menos poblada que en todo el territorio de los lobos (27,2 vs. 48,2 personas/km2). En esa zona hubo 47 fincas de ovejas por 1000 km2 y 21 ovejas por 10 km2, el doble del valor registrado en el resto del territorio de los lobos (23 fincas/1000 km2 y 10 ovejas/10 km2). Las áreas con mayores tasas de depredación sobre las ovejas tuvieron una densidad humana similar a todo el territorio de los lobos (28,2/100 km2 vs. 27,2/100 km2) pero casi del doble de fincas de ovejas (72/1000 km2 vs. 47/1000 km2) y ovejas (39/10 km2 vs. 21/10 km2).

Los lobos atacaron a las ovejas durante la época de pastos, que normalmente empezó en mayo y terminó en octubre-noviembre. Las condiciones climatológicas de algunos años alentaron a los ganaderos a dejar a las ovejas en los pastos en abril y prolongar esta época hasta finales de noviembre e incluso hasta principios de diciembre. Un número limitado de ataque se dieron en enero-marzo (n = 6) y finales de diciembre (n = 8) cuando los ganaderos dejaron a las ovejas fuera de sus establos durante los períodos sin nieve o tiempo cálido. El número de ataques aumentó de abril a septiembre con la excepción de junio, cuando fue menor que en mayo. Los lobos atacaron a las ovejas con más frecuencia.

Los territorios de las 4 manadas estudiadas a lo largo de los años variaron de 88 a 224 km2. Las manadas estuvieron integradas por 2-7 individuos con una densidad media de 4,6 lobos/100 km2 (SD = 2,1). La mejor explicación al número de ataques a ovejas por las manadas en un año concreto fue la densidad de fincas en el territorio de las manadas.

Solo hubo una finca con >10 ovejas dentro del territorio de la manada Piątkowa, y los lobos nunca mataron una oveja en esa área. Además, esta manada nunca atacó a una vaca, incluso a pesar de haber ejemplares sin guardar pastando cerca de los pueblos situados dentro del territorio de la manada.

Hubo 10 fincas de ovejas en el territorio de la manada Łodyna. Estas fincas albergaron una media de 528 ovejas anuales. El número de episodios de depredación por esta manada aumentó continuamente de 2 casos en el 2001 a 8 en el 2004, pero el número de lobos observado en invierno descendió de 6 en 2003 a 4 en 2004. Además, esta manada no atacó a las vacas, a pesar de su relativa abundancia dentro de su territorio.

Los mayores incidentes relacionados con ataques al ganado tuvieron lugar en el territorio de la manada Stebnik, que incluyeron a 13 fincas de ovejas. En 2003, el número de ataques aumentó de 7 a 27 casos, y se mantuvo elevada (31 casos) en 2004. En 2003, esta manada atacó a potros en 3 ocasiones; en 2004 lo hizo con caballos 2 veces y con vacas en 5. El llamativo incremento en los ataques estuvo asociado con el aumento del tamaño de la manada de 5 a 7 individuos.

El territorio de la manada Paniszczew fue el cubierto más densamente de bosque e incluyó a 3 fincas ovinas, las cuales fueron atacadas sólo esporádicamente. La manada atacó a los caballos sólo una vez y nunca lo hizo a las vacas, a pesar de que virtualmente 2 grupos de caballos y vacas deambularon en la parte sur del territorio de la manada.

El número de ataques perpetrados por los lobos a fincas concretas situadas en los territorios de los 4 manadas monitorizadas fue 4 (SD = 6,87, rango = 0 – 32). Sólo 7 de las 27 fincas no experimentaron depredación durante 4 años. 16 fincas registraron <5 casos y las 4 restantes >10 casos. La mejor explicación al número de ataques registrados en las fincas fue la distancia de éstás a los cubiles y los lugares de reunión de una manada concreta. De las 4 fincas que fueron frecuentemente atacadas, 3 estuvieron situadas en el territorio de la manada Stebnik. La distancia de las fincas a los cubiles de esta manada varió de 2,3 a 4,6 km, pero los pastos de estas 3 fincas estuvieron localizados en el borde de un parche continúo de bosque en el que se localizaron los cubiles de la manada en 2002-2004. Además, los lobos fueron capaces de acceder a las fincas ocultos por el bosque y no tuvieron que cruzar ni carreteras ni pueblos. La finca con el mayor número de ataques (32) no tuvo perros guardianes o pastores; sus ovejas vagaron libremente entre un pequeño recinto situado cerca de la casa del propietario y un pastizal sin cercar situado cerca del bosque, a 3,5 km del cubil de la manada Stebnik. En las otras dos fincas situadas en el territorio de esta manada, los dueños tuvieron perros guardianes y los pastos estuvieron parcialmente cercados. Sin embargo, en ambos casos los perros guardianes no estuvieron entrenados de forma adecuada y la mayor parte del tiempo no estuvieron en los pastos con las ovejas. La cuarta finca con un historial frecuente de depredación estuvo situada en el territorio de la manada Łodyna, a 6,7 km del cubil identificado en 2004. La única medida de protección de la finca fue una cerca de madera de 1,2 m de alto, que fue más efectiva manteniendo a las ovejas dentro del recinto que a los lobos fuera.

INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS SEGÚN EL AUTOR

El autor determinó que los lobos se alimentaron en su mayoría de ungulados silvestres y que los ataques a los animales domésticos fueron esencialmente oportunistas. La totalidad del territorio de los lobos que estudió, cubrió casi 5000 km2, pero en 2003 y 2oo4 sólo la manada Stebnik (5-7 lobos en un territorio de 124 km2) fue la responsable de un tercio de todas las depredaciones. A pesar de ello, el ganado constituyó sólo el 1,2% de la biomasa consumida por esta manada, el resto fueron presas silvestres (Mayer, 2003). Por lo que a pesar de ser frecuentes, incluso la depredación por esta manada no pudo calificarse como una especialización hacia el ganado.

Observó una alta prevalencia de las ovejas entre el ganado atacado por los lobos. Las vacas fueron, sin embargo, 10 veces más numerosas que las ovejas en la Provincia Podkarpackie (Oficina de Estadística en Rzeszów, 2004). Los lobos, por lo tanto, parecieron seleccionar a las ovejas en lugar de seleccionar al ganado de forma aleatoria, probablemente porque las ovejas fueron más fáciles de matar.

Sorprendentemente, los lobos se alimentaron de perros incluso de manera más frecuente que de ovejas, posiblemente debido a que los perros vagaron libremente alrededor de los pueblos durante todo el año, mientras que las ovejas sólo estuvieron fuera durante la época de pastos. Los perros pudieron ser atraídos por las presas de los lobos y matados mientras las carroñeaban. El autor observó perros sueltos cerca de la mayoría de los pueblos del área de estudio.

Según el autor, el aumento de la depredación observado desde 1998 fue paralelo al descenso en la población de ciervo rojo.

Un hecho a destacar fue que aunque las fincas de ovejas se distribuyeron por todo el territorio de los lobos, las depredaciones sólo se dieron en aproximadamente un tercio de esa área. Los lobos, al parecer, atacaron al ganado en áreas con hábitats menos humanizados pero donde hubo, sin embargo, un número sustancial de fincas que, en áreas con elevada depredación, pudieron ser hasta dos veces más comunes que en otras regiones. Los territorios de las 4 manadas incluyeron valles modificados por el hombre y usados para la ganadería. Aunque los lobos se alimentaron sobre todo de ungulados silvestres, el número de depredaciones se correlacionó positivamente con la densidad de fincas, lo que indicó una naturaleza oportunista de los ataques de los lobos hacia los animales domésticos. Los ataques fueron más comunes en fincas que se situaron cerca de los cubiles y los lugares de reunión de las manadas.

IMPLICACIONES DEL ESTUDIO EN LA GESTIÓN DE LA ESPECIE SEGÚN EL AUTOR

Según el autor, para reducir efectivamente la depredación, las acciones de gestión deberían centrarse en primer lugar en las áreas con elevada depredación (600 km2 en el caso del estudio). En estas áreas, las cuotas de captura del ciervo rojo deberían minimizarse hasta que sus densidades se estabilicen. Las prácticas ganaderas de las fincas que sufren casos de depredación crónica deberían establecer ciertas mejoras con medidas preventivas adecuadas como perros guardianes entrenados y cercados eléctricos. Debido a que la depredación por parte de los lobos es oportunista, el programa del estado que promueve la ganadería ovina en áreas ocupadas por los lobos debería ser reconsiderado, especialmente porque las pérdidas de ganado son compensadas por el mismo estado. Estas medidas de gestión deberían ser incluidas en una estrategia de manejo y plan de acción del lobo.

REFERENCIAS

Ciucci, P., L. Boitani, E. Raganells, M. Rocco and I. Guj. (1996). “A comparison of scat analysis techniques to asses the diet of the wolf (Canis lupus)”. Wildlife Biology 2:267–278.

Gula, R. (2007). “Legal protection of wolves in Poland: implications for the status of the population”. European Journal of Wildlife Research: en prensa.

Journal Citation Reports (2016). Consultado el 1 de Abril de 2016. http://admin-apps.webofknowledge.com/JCR/JCR?RQ=IF_CAT_BOXPLOT&rank=1&journal=J+WILDLIFE+MANAGE

Mayer, K. (2003). “The food habits of two wolf packs living in Bieszczady Mountains, Poland”. Thesis, University of Getting, Getting, Germany.

Theuerkauf, J., R. Gula, B. Pirga, H. Tsunoda, J. Eggermann, B. Brzezowska, S. Rouys and S. Radler. (2007). “Human impact on wolf activity in the Bieszczady Mountains, SE Poland”. Annales Zoologici Fennici 44:225–231.

Worton, B. J. (1989). “Kernel methods for estimating the utilization distribution in the home-range studies”. Ecology 70:164–168.

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