En este estudio se analizaron los efectos que tuvo el control poblacional de lobos sobre los ataques al ganado. Es decir, si en realidad el control letal de lobos provocó un descenso de las muertes de ganado a causa de sus ataques. Se llevó a cabo en Idaho, Montana y Wyoming durante un período de tiempo que abarcó desde 1987 a 2012. Se publicó en 2014 en la revista PLoS ONE. El «Factor de Impacto» es un indicador bibliométrico usado para medir la calidad de una revista en función del promedio de citas que reciben los artículos publicados en un período de dos años. Actualmente es el indicador más utilizado a nivel mundial en los procesos de evaluación de revistas. En el año 2014 (aún no están disponibles los datos para el año 2016), la revista PLoS ONE tuvo un «Factor de Impacto» de 3,234. La siguiente tabla muestra la clasificación de la revista en su categoría temática en función de este parámetro en el año 2014 (Journal Citation Reports, 2016).
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Categoría de la revista |
Total de revistas | Posición de la revista | Cuartil |
| Ciencias multidisciplinares | 57 | 9 |
Q1 |
Los autores y otros datos del artículo:
Wielgus, R. and K. A. Peebles (2014). «Effects of Wolf Mortality on Livestock Depredations.» PLoS ONE 9 (12): 1-16.
El control de depredadores y la caza se han utilizado a menudo para reducir las poblaciones de depredadores y los ataques al ganado. En este artículo, los autores quisieron comprobar la veracidad de esta hipótesis, que aunque aceptada, no había sido testada. Esta hipótesis asume que las depredaciones sobre el ganado descienden después de un episodio de control letal.
Para ello, obtuvieron el número confirmado de vacas (Bos primigenius) y ovejas (Ovis aries) depredadas, la población estimada de lobos, el número de parejas reproductoras y el número de lobos abatidos en el área ocupada por ellos en cada estado y en cada uno de los años entre 1987 y 2012. Los datos fueron extraídos de los Informes Anuales de Lobos de la Interagencia de los Servicios de Vida Silvestre y Pesca de los Estados Unidos (del inglés United States Fish and Wildlife Services Interagency Annual Wolf Reports – USFW). El número de lobos eliminados, se abatieron mediante métodos de control y en este número se incluyeron los que se mataron legalmente por los propietarios del ganado o a través de los métodos de control gubernamentales. Sin embargo, no se incluyeron otras fuentes, como la mortalidad natural. En la base de datos de la USFW sólo estuvo disponible el número total de ganado depredado, no el número de ataques al ganado confirmados.
Para medir la relación entre las depredaciones de ganado y el número de reses, lobos, parejas reproductoras y lobos abatidos se usaron modelos negativos binomiales linearizados (del inglés negative binomial general linearized models) y selección iterativa (del inglés forward selection). El mejor modelo estadístico fue seleccionado usando el AIC más bajo (Criterio de Información Akaike, del inglés Akaike Information Criterion) y probabilidad logarítmica más elevada (del inglés log-likelihood) (Burnham y Anderson, 2010).
Para establecer una direccionalidad, analizaron el efecto de las variables independientes en el año 1 sobre el número de ganado depredado en el año 2. Después de la evaluación de los modelos, analizaron las variables independientes más importantes en relación con las depredaciones para obtener una interpretación más visual de los modelos.
RESULTADOS
El número total de ganado depredado entre enero de 1987 y diciembre de 2012 en el área de los tres estados fue 5670, de los cuales 1853 fueron vacas y 3723 ovejas.
En ambos modelos, todos los efectos principales y algunas interacciones fueron estadísticamente significativas. El número de lobos abatidos el primer año se relacionó positivamente con el número de vacas depredadas al año siguiente. Por cada lobo adicional eliminado, el número medio estimado de vacas depredadas al año siguiente aumentó en un 5-6%. El número de parejas reproductoras también se relacionó positivamente con las vacas depredadas. Por cada pareja reproductora adicional sobre el terreno, el número medio estimado de vacas depredadas al año siguiente aumentó en un 8-9%. Las parejas reproductoras estuvieron altamente correlacionadas con el número de lobos.
Además hubo una interacción negativa importante entre la relación del creciente número de lobos muertos y la disminución de parejas reproductoras sobre la depredación de ganado. En los modelos, el principal efecto de los lobos eliminados fue el aumento de las depredaciones. Pero el efecto de la interacción negativa en el modelo mostró que las depredaciones declinan en última instancia con el aumento de muertes de lobos si se centraban en el descenso de parejas reproductoras. Las depredaciones aumentaron hasta que la mortalidad de lobos llegó al 25%, punto a partir del cual éstas comenzaron a descender.
El número de lobos eliminados también se relacionó positivamente con el número de ovejas depredadas al año siguiente. Por cada lobo muerto, se estimó un aumento del número medio de ovejas depredadas del 4%. La población mínima de lobos se relacionó positivamente con el número de ovejas depredadas al año siguiente. Por cada lobo adicional eliminado sobre el terreno, el número medio de ovejas que fueron depredadas al año siguiente aumentó un 6%. Se observó que el número de vacas y ovejas se relacionó positivamente con el número de ovejas depredadas pero el coeficiente fue insignificante. Sin embargo, al igual que con las vacas, hubo una importante interacción negativa. La depredación sobre las ovejas aumentó con el incremento de la tasa de mortalidad de lobos hasta el 25%, a partir de este punto comenzaron a descender.
INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS SEGÚN LOS AUTORES
Según los autores, sus resultados sugirieron que no se sostiene la hipótesis del control letal de depredadores como medida para reducir las depredaciones al ganado. Al contrario, el control letal de lobos pareció estar relacionado con el aumento de depredaciones en un área extensa durante el año siguiente. Al parecer, el control de lobos estuvo asociado con el descenso de depredaciones a una escala de manada local pero con un aumento de las mismas a una escala más extensa de población de lobos.
Hubo varios factores importantes que influyeron en el número de reses depredado por los lobos al año siguiente. En orden de importancia: el número de lobos eliminados a través de los métodos de control, el número de parejas reproductoras, la población mínima de lobos y la cantidad de ganado sobre el terreno. En base a las expectativas, cada pareja reproductora adicional sobre el terreno debería aumentar el número medio esperado de vacas depredadas en un 8-9% y cada lobo adicional sobre el terreno debería aumentar el número medio de ovejas depredadas en un 6%. Del mismo modo, las vacas deberían ser las más afectadas por las parejas reproductoras y las ovejas por los lobos –quizás porque se necesita más de un lobo (una manada) para acabar con una vaca relativamente de mayor tamaño y sólo un lobo para matar a una oveja de menor tamaño. Sin embargo, al contrario de lo postulado por la hipótesis del control de depredadores, cada lobo matado adicionalmente aumentó el número medio esperado de ganado depredado en un 5-6% para las vacas y en un 4% para las ovejas. Lo que sugirió que el control letal de lobos para reducir la cantidad de ganado depredado estuvo asociado con el aumento, no con el descenso, de las depredaciones al año siguiente, a una escala extensa –al menos hasta que la mortalidad de lobos superase el 25%. ¿Por qué el 25%?, la tasa media de crecimiento intrínseca observada para los lobos en Idaho, Wyoming y Montaña fue del 25% (Wiles et al., 2011). Por lo tanto, una vez que la mortalidad causada por el hombre supera el 25%, el número de parejas reproductoras y los lobos deben declinar -provocando un menor número de depredaciones de ganado.
Por debajo de una mortalidad del 25%, el control letal podría aumentar las parejas reproductoras y los lobos a través de un efecto de disrupción social y compensatoria, dependiente de la densidad.
Los autores esperaron ver un aumento de depredaciones, lobos muertos y parejas reproductoras así como un crecimiento de la población de lobos y recolonización de la zona – pero los datos apuntaron que el control letal exacerbó estos aumentos. Los autores no pudieron explicar por el momento el mecanismo de cómo la mortalidad de los lobos ≤25% puede provocar un aumento de las depredaciones de ganado, pero saben que el aumento de la mortalidad está asociado con un incremento compensatorio de las parejas reproductoras, del número de lobos y depredaciones (Haber, 1996; Mech, 2010; Sand et al., 2006; Staler et al., 2006; Brainerd et al., 2008; Murray et al., 2010). La mortalidad anual por encima del 25% reduciría las futuras depredaciones, pero esta tasa de mortalidad sería insostenible y no podría llevarse a cabo de forma indefinida, en caso de querer evitar la venta federal de lobos. Por otro lado, una tasa de mortalidad de lobos del 5% orientada a evitar las depredaciones de ovejas y vacas provocaría las mismas muertes de ganado que si la tasa de mortalidad de los lobos fuese del 35% (para las vacas) y del 30% (para las ovejas). Estas últimas tasas de mortalidad serían insostenibles para la supervivencia de la población de lobos, no así con el 5%. El peor caso posible aparecería cuando la tasa de mortalidad se situase en torno al 20-25%, punto que coincidiría con las mayores tasas de depredación de ganado.
Los autores estuvieron de acuerdo en que se necesita mayor información al respecto, como para probar si este alto nivel de mortalidad lobo a causa del hombre (25 %) se asocia con altos niveles de depredación sobre presas naturales como ciervos y alces.
REFERENCIAS
Brainerd, S. M., H. Andren, E. E. Bangs, E. H. Bradley and J. A. Fontaine y colaboradores (2008). “The effects of breeder loss on wolves”. Journal of Wildlife Management 72: 89–98.
Burnham, K. P. and D. R. Anderson (2010). “Model Selection and multimodel inference: a practical information-theoretic approach”. Springer, New York.
Haber, G. C. (1996). “Biological, conservation, and ethical implications of exploiting and controlling wolves”. Conservation Biology 10: 1068–1081.
Journal Citation Reports (2016). Consultado el 8 de Mayo de 2016. http://admin-apps.webofknowledge.com/JCR/JCR?RQ=IF_CAT_BOXPLOT&rank=1&journal=PLOS+ONE
Mech, L. D. (2010). “Consideration for developing wolf harvesting regulations in the contiguous United States”. Journal of Wildlife Management 74: 1421–1424.
Murray, D. L., D. W. Smith, E. E. Bangs, C. Mack, J. K. Oakleaf y colaboradores (2010). “Death from anthropogenic causes is partially compensatory in recovering wolf populations”. Biological Conservation 143 (11): 2514–2524.
Sand, H., C. Wikenros, P. Wabakken and O. Liberg (2006). “Effects of hunting on group size snow depth and age on the success of wolves hunting moose”. Animal Behavior 72: 781–789.
Stahler, D. R., D. W. Smith and D. S. Guernsey (2006). “Foraging and feeding ecology of the gray wolf (Canis lupus): lessons from Yellowstone national park, Wyoming, USA”. Journal of Wildlife Nutrition 36: 1923.
Wiles, G. J., H. L. Allen and G. E. Haye (2011). “Wolf conservation and management plan for Washington”. Washington Department of Fish and Wildlife, Olympia, Washington