Depredación de fauna silvestre por perros asilvestrados en cotos de caza de Polonia y posible competencia con lobos

En esta ocasión, la entrada trata sobre los efectos de los perros domésticos (Canis familiaris) asilvestrados en los entornos naturales. Los estudios sobre su impacto ecológico son relativamente escasos, sobre todo a escala nacional.

En este estudio se emplearon los datos procedentes de los informes de la Asociación Polaca de Caza (Polish Hunting Association) para conseguir la primera evaluación nacional de perros asilvestrados, en la que se incluyeron sus números y sus presas, según los registros de los clubes de caza entre 2001 y 2011. Los autores plantearon la hipótesis de que la abundancia de perros podría predecir la depredación tanto de fauna silvestre como de ganado en cotos de caza. Por otro lado, también se hipotetizó con el hecho de que los casos de depredación estarían correlacionados positivamente con la disponibilidad de presas. Además, se evaluaron los datos disponibles sobre la distribución geográfica de lobos en libertad en Polonia entre 2006 y 2011, con el fin de predecir el grado de solapamiento espacial y, por lo tanto, la posibilidad de interacciones entre perros y lobos. Este análisis exhaustivo representó uno de los primeros estudios de perros y sus impactos en una escala nacional y proporcionó una importante orientación para una legislación alternativa así como las medidas de gestión para controlar sus impactos.

El trabajo fue publicado en la revista Biological Conservation este mismo año (2016). El «Factor de Impacto» es un indicador bibliométrico usado para medir la calidad de una revista en función del promedio de citas que reciben los artículos publicados en un período de dos años. Actualmente es el indicador más utilizado a nivel mundial en los procesos de evaluación de revistas. En el año 2015  (aún no están disponibles los datos para el año 2016), la revista Biological Conservation tuvo un «Factor de Impacto» de 3,985. La siguiente tabla muestra la clasificación de la revista en su categoría temática en función de este parámetro en el año 2015 (Journal Citation Reports, 2016).

Categoría de la revista

Total de revistas Posición de la revista Cuartil

Conservación de la Biodiversidad

49 7 Q1
Ecología 150 27

Q1

Ciencias medioambientales 225 31

Q1

Los autores y otros datos del artículo:

Wierzbowska, I. A., M. Hędrzak, B. Popczyk, H. Okarma and K. R. Crooks (2016). «Predation of wildlife by free-ranging domestic dogs in Polish hunting grounds and potential competition with the grey wolf». Biological Conservation 201: 1-9.

METODOLOGÍA

El estudio se llevó a cabo en Polonia, un país de 322 575 km2 con una población estimada de 38,5 millones de personas, incluyendo 23,3 millones de residentes urbanos y 15,3  rurales (CSO, 2014). Polonia contiene 4696 cotos de caza que abarcan 252 546 km2. Cada coto de caza se alquila y es dirigido por un club de caza durante al menos 10 años. Cada club de caza contiene al menos 10 cazadores. De acuerdo con la Ley de Caza de Polonia, cada club de caza debe emplear por lo menos un guarda de caza, que vive en las proximidades de los cotos y es responsable de vigilar permanentemente el área. Hay aproximadamente 7200 guardas de caza distribuidos a lo largo de los 4696 clubes de caza.

Se recogieron los datos de los informes de caza presentados por los 49 Distritos de Caza polacos entre 2001 y 2011. Se recopilaron datos sobre las estimas del número de perros asilvestrados observados por los cazadores en los cotos de caza. Como la caza ilegal con galgos sigue siendo un problema en algunas regiones de Polonia, los clubes de caza están obligados a informar sobre estos casos en sus informes anuales; los pueblos son inspeccionados por los cazadores designados y los oficiales locales municipales para verificar si el propietario tiene permiso para tener un galgo y si las condiciones en las que habita están en conformidad con el reglamento que regula los recintos de galgos.

Se clasificaron a los perros como asilvestrados según Vanak y Gompper (2009), es decir, aquellos que pertenecen o están asociados a viviendas humanas, pero no confinados a unas zonas exteriores prescritas. Estos perros incluyen perros “callejeros”, así como los de una granja o perros pastores de compañía cuyos comportamientos pueden ponerlos en contacto con la vida silvestre, especialmente cuando las viviendas humanas hacen frontera con el hábitat natural. Dado que los miembros del club de caza, incluyendo guardas de caza designados, son a menudo habitantes locales que viven en las proximidades de los cotos de caza, se comunican regularmente con los dueños de los perros y, por lo general, saben los que tienen dueño y pueden reconocer e identificar a los perros callejeros sin dueño. La diversidad fenotípica de los perros, incluyendo las diferencias en el tamaño y el color del pelo, permite a los guardias y miembros del club de caza identificar perros de forma individual y evitar el doble recuento. No obstante, sigue existiendo la posibilidad de que se produzcan, lo que puede provocar una sobreestimación de la población de perros. El procedimiento para el recuento de los perros en cotos de caza es el misma en todos los clubes de caza en toda Polonia y es controlado y evaluado por la Asociación de Caza polaca, por lo que cualquier posible sesgo de la estimación es similar en todos los distritos de caza.

También se recogieron datos sobre las estimas anuales de las poblaciones de especies cinegéticas en los cotos de caza, que se calcularon directamente a través de observaciones visuales de los animales durante el muestreo a distancia de transectos lineales (del inglés line-transect distance sampling), conteos en coche, muestreo por parcelas, o indirectamente a través de recuento de rastros (Borkowski et al., 2011). Además, se recopilaron datos sobre los niveles de captura dentro de cada coto. Debido a que los planes de gestión de caza se basan en la población estimada de una especie cinegética, se asumió que los niveles de captura también reflejaron la abundancia y por lo tanto la disponibilidad de presas. Los cazadores no pueden cazar más de lo que está permitido por el plan de gestión y no pueden atribuir su captura a los perros o a depredadores silvestres. El análisis se centró en la población estimada y la captura de especies cinegéticas que son presa principal de los perros, incluyendo el ciervo rojo (Cervus elaphus), el corzo (Capreolus capreolus), el gamo (Dama dama), el jabalí (Sus scrofa) y la liebre (Lepus europaeus).

Aparte de las capturas, se deben aportar informes anuales sobre la causa de la mortalidad de todas las especies de caza, incluyendo la caza furtiva, la muerte en carreteras o por causas naturales (por ejemplo, enfermedad, hambre), y la depredación por perros o carnívoros silvestres. La causa de la muerte es verificada y aprobada por los guardas de caza y miembros del club de caza, que están obligados a participar en un curso de dos años y aprobar un examen final con respecto a la ecología de las especies cinegéticas y la identificación de las causas de muerte.

También se tuvieron en cuenta las estimaciones de ganado depredado por perros. Oficiales cualificados de la Dirección Regional de Protección del Medio Ambiente, en consulta con los veterinarios y representantes del club de caza, diferencian entre el ganado muerto por perros y por las especies autóctonas tales como lobos, linces (Lynx lynx), y osos pardos (Ursus arctos). El gobierno polaco proporciona una compensación monetaria para el ganado muerto por los carnívoros autóctonos, pero no por los perros.

Desde 2006, la Asociación de Caza polaca también ha recogido datos de cada Distrito de Caza sobre la presencia de lobos y su grado de depredación sobre el ganado, los perros domésticos y especies de ungulados (ciervos, corzos y jabalíes). Se tuvieron en cuenta estos datos para estimar la presión de depredación por los lobos en comparación con los perros, y para explorar la superposición espacial y, por lo tanto, el potencial para la competencia entre estos dos cánidos simpátricos. No hubo datos disponibles para la depredación del lobo sobre gamos, una especie cinegética introducida en Polonia con una distribución relativamente restringida, sobre todo donde los lobos están ausentes o son escasos.

Análisis estadístico

En base a los informes de los Distritos de Caza, se calculó la media anual (SD), el total estimado y la densidad por 100 km2 de perros y galgos asilvestrados durante 2001-2011 y el porcentaje de perros callejeros. También se calculó la media anual (SD) y la densidad por cada 100 km2 de perros asilvestrados en Distritos de Caza con presencia de lobos confirmada, en comparación con aquellos sin lobos durante 2006-2011. La distribución geográfica de lobos se anotó como un registro binario (1 = presencia; 0 = ausencia) usando capas UTM con tamaño de celda 100 km2. Esta capa digitales UTM se combinaron con las fronteras de los Distritos de Caza para mostrar la coincidencia de perros asilvestrados y lobos.

Para las especies de presa silvestres, también se calcularon estimaciones medias totales y anuales de la población, capturas, y la depredación por perros (2002-2011) y lobos (2006-2011). Además, se contabilizaron las medias totales y anuales de los animales muertos por perros (2002-2011) y lobos (2006-2011).

Se utilizaron modelos lineales generalizados (GLM) para detectar la variación anual en el número de perros y galgos asilvestrados, y las presas silvestres y domésticas. Se utilizó un rango de correlación de Spearman para probar la predicción de que el promedio de perros se correlacionó positivamente con el número de animales silvestres y ganado muertos anualmente por perros en los cotos de caza. Específicamente para los galgos asilvestrados, se predijo que su número estaría correlacionado positivamente con la depredación de liebres (Reid et al., 2007). También se utilizó el rango de correlación de Spearman para probar la predicción de que el número medio de animales silvestres muertos por perros se relacionó positivamente con las estimaciones de la población y de captura de fauna silvestre en los cotos de caza. Para los Distritos de Caza con presencia confirmada de lobos entre 2006 y 2011, se usaron test U Mann-Whitney para comparar las cifras medias anuales de corzo, ciervo, jabalí y de depredación de ganado por perros asilvestrados frente a los lobos.

RESULTADOS

Se registraron perros asilvestrados en los 49 Distritos de Caza, sobre todo en el centro y el este de Polonia. Entre 2001 y 2011, la media anual estimada de perros asilvestrados (galgos excluidos) registrados en los cotos de caza en Polonia fue de 138 286 (SD: 8859,2; mín-máx: 126 157 en 2007 – 154 858 en 2001), de los cuales el 29,4% (SD: 0,84; mín-máx: 28,3% en 2006 – 31,1% en 2010) fueron perros callejeros. La media anual estimada de galgos asilvestrados observados en cotos de caza fue de 2990 (SD: 556,1; mín-máx: 2497 en 2011 – 4335 en 2001). La densidad media anual estimada fue de 54,8 perros asilvestrados/100 km2 (SD: 3,5; mín-máx: 50,0 en 2007 – 61,3 en 2001) y el 1,2 galgos asilvestrados/100 km2 (SD: 0,2; mín-máx: 1,0 en 2009, 2008, y 2011 – 1,7 en 2001). El número total de perros y galgos asilvestrados no varió entre los años.

En los 39 Distritos de Caza con presencia de lobo confirmada, la densidad media anual de perros asilvestrados fue de 43,9 perros/100 km2 (SD: 3,0) en comparación con 44,6 perros/100 km2 (SD: 3,7) en los 10 Distritos de Caza sin lobos registrados. La densidad media anual registrada de galgos asilvestrados fue de 0,7 galgos/100 km2 (SD: 0,02) en los Distritos de Caza con lobos y 1,1/100 km2 (SD: 0,2) en los Distritos de Caza sin lobos.

Presas de los perros

En total, los perros asilvestrados mataron 332 779 animales silvestres y 2835 cabezas de ganado, registrados en los informes de caza 2002-2011 dentro de los 49 Distritos de Caza. Anualmente, los perros mataron una media  de 3278 animales silvestres (SD: 3415,4; min -max: 27137 en 2007 – 38988 en 2002) y 284 cabezas de ganado (SD: 64,8; mín-máx: 198 en 2004 – 385 en 2010). El número anual de animales muertos por perros no varió anualmente entre 2002 y 2011 ni para la fauna silvestre ni para la ganadería.

Entre los animales silvestres, las presas más comunes fueron la liebre (50,2% del total de presas silvestres) y el corzo (28,2%); el jabalí (3,7%), el ciervo rojo (0,9%), y el gamo (0,4%) fueron menos comunes. Otras presas silvestres (16,6%) incluyeron especies cinegéticas (por ejemplo, el tejón Meles meles, el ánade real Anas platyrhynchos y el grévol Tetrastes bonasia) y protegidas no cinegéticas (por ejemplo, el hámster europeo Cricetus Cricetus, la nutria paleártica Lutra lutra y el gallo lira Tetrao tetrix). Entre el ganado, los perros incidieron más habitualmente sobre ovejas (45,8%), cabras (30,8%), y vacas (23,5%).

Como se predijo, el número de perros asilvestrados registrados en los cotos de caza estuvo fuerte y positivamente correlacionado con el número de animales silvestres y de ganado muertos por perros. Para las especies de vida silvestre individuales, el número de perros asilvestrados se correlacionó positivamente con los casos de depredación de corzo y liebre, pero no de ciervo y jabalí. El número de galgos asilvestrados también se correlacionó positivamente con su presa principal, la liebre.

Como se predijo, el número de animales silvestres muertos por perros asilvestrados estuvo fuerte y positivamente correlacionado con la población estimada de ciervos, corzos, jabalíes y liebres de los cotos de caza. Además, de forma consistente con las predicciones, las tasas de depredación se correlacionaron positivamente con las capturas estimadas de ciervos, corzos, jabalíes y liebres.

En general, el número de animales silvestres muertos por perros asilvestrados representó aproximadamente el 9,4% de las capturas anuales estimadas y el 2,2% de la población anual estimada de la fauna en los cotos de caza. El porcentaje de la población anual estimada anual muerta por perros fue mayor para la liebre (media: 3,4%; SD: 0,61), seguido del corzo (1,4%; 0,22), el gamo (1,1%; 0,38), el jabalí (0,7 %; 0,1) y el ciervo (0,2%; 0,06). En comparación, el porcentaje aproximado de la población anual estimada capturada por los cazadores fue de 5,6% (SD 3,87) para la liebre, 20,6% (1,52) para los corzos, 22,5% (2,17) para el gamo, el 78,6% (1,75) para el jabalí, y el 28,0% (1,77) para el ciervo rojo. El ganado muerto por perros representó aproximadamente el 0,005% del número anual estimado en Polonia.

En el centro y el noreste de Polonia, los perros depredaron más frecuentemente sobre animales silvestres, mientras que en el sur de Polonia lo fue sobre el ganado. De forma específica, el corzo, el ciervo y el jabalí fueron presas de los perros asilvestrados en toda Polonia. El corzo, el ungulado más común, se distribuyó y, por lo tanto, estuvo a disposición de los perros a lo largo de todo el país; en algunos Distritos de Caza el número de corzos muertos superó los 10 individuos por cada 100 km2. El jabalí y el ciervo estuvieron disponibles principalmente en el norte y el oeste de Polonia. Tanto el número de galgos asilvestrados como el de liebres muertas por perros fueron más altos en el centro y el este de Polonia.

Presas de los lobos

En total, los lobos mataron 14 140 animales silvestres y 2176 cabezas de ganado, según los registros de los informes de 39 cotos de caza de Polonia entre 2006 y 2011. Anualmente, los lobos mataron una media de 2356 animales silvestres (SD: 182,8; min-max: 2090 en 2011 – 2580 en 2007) y 363 cabezas de ganado (SD: 122,5; mín-máx: 238 el 2008 – 550 en 2009).

Las especies de ungulados silvestres más comúnmente depredadas por los lobos fueron el corzo (55,4% de todos los ungulados); el ciervo rojo (22,8%) y el jabalí (16,6%) fueron presas menos comunes. En el noreste y el sureste de Polonia, fueron más comunes los casos de animales silvestres muertos por lobos. De 2006 a 2011, los lobos mataron más a menudo ciervos (promedio anual: 537; SD: 66,2) que los perros asilvestrados (promedio anual: 283; SD: 104,2) dentro de los 39 Distritos de Caza con lobos. Al contrario, los perros mataron más corzo (promedio anual: 7979; SD: 1554,1) y jabalí (promedio anual: 1076; SD: 116,3) que los lobos (promedio anual corzo: 1305; SD: 119,31) (promedio anual jabalí: 392; SD: 52,7). La mortalidad estimada de corzos, ciervos y jabalíes estuvo dominada por las capturas de los cazadores (>90% de todos los casos de mortalidad), seguida por los perros asilvestrados y la depredación de los lobos.

El ganado que el lobo mató más habitualmente fue el ovino (85,2%), el vacuno (10,0%), y el caprino (4,9%). El ganado muerto por los lobos representó aproximadamente el 0,006% de la cantidad anual estimada en Polonia. Los casos de ganado muerto por lobos fueron más comunes en el sudeste y el noreste Polonia.

En comparación, en los Distritos de Caza con presencia confirmada de lobos de 2006 a 2011, los perros asilvestrados mataron 1504 cabezas de ganado en 2006-2011 (promedio anual: 206; SD: 56,5). La media anual de ganado como presa no varió entre lobos y perros.

Además, los lobos mataron 1270 perros domésticos en los Distritos de Caza en 2006-2011, con un promedio de 61 perros cada año (SD: 107,5; mín-máx: 163 perros en 2011 – 289 en 2008). Los casos de depredación de perros por lobos fueron más comunes en el sudeste y el noreste de Polonia.

INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS SEGÚN LOS AUTORES

Según los autores, los resultados demuestran que los perros asilvestrados están ampliamente distribuidos y son abundantes en Polonia, matando con frecuencia la vida silvestre y el ganado. De media, los registros de los clubs de caza estiman que más de 138 000 perros asilvestrados, de los que casi el 30% fueron perros callejeros sin dueño, se extienden anualmente por los 49 distritos de caza polacos. Además, se calcula que cerca de 3000 galgos asilvestrados y sus cruces se encuentran anualmente en los cotos de caza, aunque la caza de galgos ha sido prohibida y están obligados por ley a permanecer en recintos. Los perros asilvestrados, incluidos los galgos, se dieron en densidades estimadas de 55,9 perros/100 km2 en cotos de caza.

De media, los informes de caza documentaron más de 33 000 animales silvestres muertos por perros asilvestrados en cotos de caza polacos anualmente. Sin embargo, estas estimaciones son ciertamente conservadoras, ya que era imposible para los cazadores registrar todas las especies silvestres muertas por perros; por eso, deben ser consideradas como estimaciones mínimas de los efectos de la depredación por los perros. Las liebres fueron la principal presa de los perros, representando el 50% de sus muertes; los perros asilvestrados mataron en promedio más de 16 500 liebres al año, con un máximo de 20 540 liebres muertas en 2002. Las muertes anuales representaron el 3,4% de la población estimada de liebres en los cotos de caza, cerca del 5,6% aproximado de la población de liebres capturada por los cazadores al año. Los ungulados también fueron atacados por los perros asilvestrados. Los corzos fueron las presas más comunes, con más de 9000 ejemplares cada año en los cotos de caza, lo que representó el 1,4% de la población estimada de corzo, considerablemente menos que el 20,6% de los corzos capturados anualmente por los cazadores. Aunque es menos común, los perros además depredaron sobre una variedad de otras especies, incluyendo 17 especies cinegéticas y 9 legalmente protegidas.

Los perros asilvestrados también mataron ganado, sobre todo ovejas, vacas y cabras. En total, durante 10 años, los perros mataron a 2835 cabezas de ganado de acuerdo con los informes de caza polacos. Sin embargo, estos eventos sólo afectaron al 0,005% de la población total anual de ganado.

De forma habitual, se detectaron galgos asilvestrados en los cotos de caza del área de estudio, y se observó una correlación fuerte y positiva entre las densidades de galgos estimados y liebres muertas por perros. Los autores asumen este hecho como un resultado de la cría de galgos, probablemente para la caza ilegal.

Todos los distritos de caza con una presencia documentada de lobos también tuvieron una alta densidad de perros asilvestrados, posibilitando una competencia intraespecífica entre estos cánidos. Los datos indican que los lobos comen los mismos ungulados que los perros en los cotos de caza, incluyendo el corzo, el ciervo y jabalí. En comparación con los perros, los lobos mataron más ciervos y menos corzos y jabalíes. Para el jabalí, sin embargo, se observó que los lobos cazaron lechones y con frecuencia los consumieron enteros, lo que posiblemente pudo conllevar una subestimación de la depredación del lobo sobre el jabalí. La diferencia en la selección de presas por los lobos y los perros es probablemente debida en parte a las preferencias de hábitat y el tamaño corporal relativo de las especies de ungulados. El corzo podría ser particularmente susceptible a la depredación por los perros asilvestrados, ya que son los ungulados más comunes y su tamaño medio hace que sean más fáciles de perseguir y matar en comparación con los ciervos o jabalís, más grandes y fuertes. Las  liebres, muertas con frecuencia por los perros asilvestrados, son una presa de cuerpo pequeño y típicamente agraria y por lo tanto pueden favorecer a los perros.

Los perros y los lobos también pueden competir por el ganado. Las tasas de depredación de ganado por los lobos fue similar a la de los perros; en los 39 Distritos de Caza con presencia confirmada de lobos, los perros mataron un promedio anual de 205,7 cabezas de ganado en cotos de caza, en comparación con las 362,7 cabezas muertas anualmente por los lobos. Los propietarios de ganado en Polonia son compensados por el ganado muerto por los lobos, pero no por perros.

En Polonia, aunque lobos y perros carroñean los cadáveres de ungulados, los perros tienden a buscar alimento en el hábitat abierto próximo a los asentamientos humanos, y también tienden a evitar los cadáveres provocados por los ataques de los lobos (Selva et al., 2005), lo que podría disminuir la competencia intraespecífica. Dado que los perros a menudo no consumen su presa, pueden contribuir a aportar alimento otros carroñeros, incluyendo otros carnívoros, mamíferos pequeños y medianos y pájaros (Newsome et al., 2015). Se ha sugerido que los perros domésticos podrían ser pobres competidores de los carnívoros salvajes, en particular con los depredadores más grandes, si los perros crean pequeños grupos inestables que no cazan cooperativamente y en su lugar dependen principalmente del carroñeo (Lescureux and Linnell, 2014). En Polonia, Krauze-Gryz y Gryz (2014) describieron casos de grupos de perros asilvestrados que cazaron corzos y liebres en colaboración, persiguiéndolos deliberadamente en las cercas y los terraplenes del ferrocarril. La capacidad de algunos perros para cazar cooperativamente aumenta su eficiencia y por lo tanto el potencial para competir por los recursos con los depredadores intraespecíficos.

El lobo, de mayor tamaño, percibe a los perros como competidores y presas y los matará (Lescureux y Linnell, 2014). En Polonia, los lobos mataron un promedio de 61 perros domésticos al año en los cotos de caza desde 2006 a 2011. Algunos informes anecdóticos apuntan que los lobosa veces matan a los perros sin ser provocados, de vez en cuando entran en las aldeas y atacan a los perros que están encadenados a los edificios.

En Polonia, el zorro rojo es el principal vector de la rabia. De los 2607 animales salvajes y domésticos con diagnóstico de rabia entre 2002 y 2012, los zorros rojos comprendieron el 69,5% de los casos, seguido de los perros domésticos (3,6%) y los lobos (0,2%; RBE, 2015). Las altas densidades de zorros y perros asilvestrados en los cotos de caza aumentan la posibilidad de propagación de la enfermedad.

CONCLUSIONES

Según los autores, los resultados indican el posible alcance y el impacto de los perros asilvestrados en Polonia. Un gran número de perros sin confinamiento tienen acceso a áreas naturales, causando la mortalidad directa de una variedad de especies de fauna silvestre y ganado y, en consecuencia, pueden competir con el lobo, protegido legalmente. Además, es concebible que los animales muertos por perros, en conjunto con los capturados por los seres humanos, pueden resultar una extracción insostenible de algunas especies cinegéticas. Este podría ser particularmente el caso de la presa principal de los perros, las liebres.

Existe una necesidad urgente de aplicar enfoques alternativos para el control de los perros domésticos en Polonia. La iniciativa más importante es la educación del público en general sobre las cuestiones relativas a los perros asilvestrados, incluyendo el bienestar de los perros, así como su efecto sobre la vida silvestre y el ganado. La creación de programas de comunicación eficaces para garantizar la propiedad responsable de perros es crítica, incluyendo una limitación del número de perros por hogar, identificación obligatorio por implantación de microchips, y la esterilización de las mascotas no empleadas para la cría (ICAM, 2007).

En última instancia, si los propietarios no se hacen responsables de sus animales domésticos, y a los perros se les permite vagar libremente en los espacios naturales, las multas podrían ser implementadas y rigurosamente aplicadas. Para ser eficaz, la educación y la gestión deberían diseñarse y redefinirse para diferentes grupos de interés, y deberían involucrar a las agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación. Tales esfuerzos también se verían reforzados mediante la consulta y la colaboración con organizaciones internacionales.

REFERENCIAS

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ICAM (International Companion Animal Management Coalition) (2007). “Humane Dog Population Management Guidance”. International Companion Animal Management Coalition (Available from http:www.icam-coalition.org (accessed December 2014))

Journal Citation Reports (2016). Consultado el 25 de Octubre de 2016. http://sauwok5.fecyt.es/admin-apps/JCR/JCR?RQ=IF_CAT_BOXPLOT&rank=1&journal=BIOL+CONSERV

Krauze-Gryz D. and J. Gryz (2014). “Free-ranging domestic dogs (Canis familiaris) in central Poland: density, penetration range, and diet composition”. Pol. J. Ecol. 62, 183–193.

Lescureux N. and J. D. C. Linnell, J.D.C. (2014). “Warring brothers: the complex interactions between wolves (Canis lupus) and dogs (Canis familiaris) in a conservation context”. Biol. Conserv. 171: 232–245.

Newsome T.M., J. A. Dellinger, C. R. Pavey, W. J. Ripple, C. R. Shores, A. J. Wirsing, and C. R. Dickman (2015). “The ecological effects of providing resource subsidies to predators”. Glob. Ecol. Biogeogr. 24: 1–11.

RBE (Rabies Bullet in Europe) (2015). “Rabies Information System of the WHO Collaboration Centre for Rabies Surveillance and Research. (Available from http:www.who-rabiesbulletin.org (accessed October 2015)).

Reid N., R. A. McDonald and W. I. Montgomery (2007). “Factors associated with hare mortality during coursing”. Anim. Welf. 16: 427–434.

Selva N., B. Jędrzejewska, W. Jędrzejewski, and A. Wajrak (2005). “Factors affecting carcass use by a guild of scavengers in European temperate woodland”. Can. J. Zool. 83: 1590–1601.

Vanak A. T. and M. E. Gompper (2009). “Dogs Canis familiaris as carnivores: their role and function in intraguild competition”. Mammal Rev. 39: 265–283.

 

 

 

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