Los objetivos del estudio fueron: (1) dar información detallada sobre los daños a la ganadería ligados a la presencia de lobos, (2) ilustrar el papel que una gestión correcta a pequeña escala puede desempeñar en una política de conservación del lobo a gran escala.
El trabajo fue publicado en la revista Journal of Zoology en el año 2008. El «Factor de Impacto» es un indicador bibliométrico usado para medir la calidad de una revista en función del promedio de citas que reciben los artículos publicados en un período de dos años. Actualmente es el indicador más utilizado a nivel mundial en los procesos de evaluación de revistas. En el año 2015 (aún no están disponibles los datos para el año 2016), la revista Journal of Zoology tuvo un «Factor de Impacto» de 1,819. La siguiente tabla muestra la clasificación de la revista en su categoría temática en función de este parámetro en el año 2015 (Journal Citation Reports, 2016).
|
Categoría de la revista |
Total de revistas | Posición de la revista | Cuartil |
| Zoología | 161 | 33 |
Q1 |
Los autores y otros datos del artículo:
Gazzola, A., C. Capitani, L. Mattioli and M. Apollonio (2008). «Livestock damage and wolf presence.» Journal of Zoology 274 (3): 261-269.
El área de estudio abarcó los 3226 km2 de la provincia de Arezzo (Toscana oriental) con 323 000 habitantes (densidad media 100 habitantes/km2). Las ovejas y las cabras (n = 41 185) fueron más abundantes que el ganado vacuno (n = 16 223). La producción de ganado fue una actividad económica importante, pero estuvo reducida a pequeñas explotaciones. De hecho, en la mayoría de los casos, los rebaños fueron de menos de 100 cabezas (ovejas y cabras: 82%; ganado vacuno: 93%).
Dependiendo de la topografía local y las condiciones climáticas, el ganado pastó en zonas montañosas de mayo a noviembre y se trasladó a altitudes más bajas o se mantuvo en el interior de cercados, durante el resto del año.
Una rica comunidad de ungulados silvestres estuvo presente en la provincia, compuesta de jabalí Sus scrofa, corzo Capreolus capreolus, ciervo Cervus elaphus, gamo Dama dama y muflón Ovis orientalis musimon. El jabalí y el corzo se distribuyeron uniformemente a lo largo del área de estudio, mientras que el ciervo, el gamo y el muflón, ocuparon zonas restringidas y dispersas.
La dinámica de las manadas de lobos y su rango de distribución se controlaron mediante la integración de los datos obtenidos del seguimiento de huellas en la nieve, escucha de aullidos, la observación directa y el análisis molecular. Este último permitió verificar la identidad y la persistencia de los miembros de las manadas.
En el estudio, la provincia de Arezzo se dividió en dos sectores: «área con presencia de manadas de lobos” (WPA) definido como un conjunto de municipios cuya superficie se incluyó en el área con manadas de lobos, y “área sin presencia de manadas de lobos”(sin WPA) integrada por el resto de municipios.
Durante el periodo de estudio (1998-2001), las manadas de lobos se distribuyeron por más de 22 municipios (WPA: 1504 km2), mientras que estuvieron ausentes en el 17 (sin WPA: 1722 km2). En el periodo de estudio, el WPA estuvo habitada por una media de 10 manadas (rango: 9-11), y el número de lobos presentes cada año en promedio fue 44,7 ± 4,3. Por lo tanto, las densidades de lobos y manadas fueron 2,9 ± 0,7 lobos/100 km2 y 0,7 ± 0,1 manadas/100km2, respectivamente (Apollonio et al., 2004; Capitani, 2005; Capitani et al., 2006).
Se obtuvieron una serie de variables adicionales para ambas áreas (WPA y sin WPA). Esta información se consiguió utilizando diferentes fuentes: porcentaje de cubierta forestal y áreas protegidas, la densidad de carreteras y vías de ferrocarril (mapa regional técnico a escala 1: 10 000 realizado por el Gobierno Regional de Toscana), la densidad de población (ISTAT, 2001), la abundancia de ungulados silvestres (Servicio de Vida Silvestre del Gobierno Provincial de Arezzo) y la abundancia de ganado (Servicio de Salud Veterinaria de Arezzo y Gobierno Regional de Toscana).
METODOLOGÍA
Los datos analizados en este trabajo hicieron referencia a las reclamaciones confirmadas por pérdidas atribuidas a cánidos depredadores desde 1998 a 2001. El departamento veterinario del Servicio Nacional de Salud fue responsable de certificar las reclamaciones. Las pérdidas por ganado muerto y herido por cánidos depredadores fueron reembolsadas, pero no así por ganado perdido. Cada reclamación hizo referencia a un sólo ataque validado. Se recogieron datos sobre el número, especie de ganado doméstico muerto o herido y el número de granjas y municipios afectados por la depredación. El nivel de depredación se calculó como el número de ataques por año. Se consideraron granjas afectadas crónicamente por depredación si se registraron >2 ataques por año (Cozza et al., 1996). Se definió lobada o “surplus killing” (S-K) como los casos de depredación que involucraron >10 ovejas muertas por ataque. Ovejas y cabras se consideraron como una categoría, mientras que la categoría de ganado vacuno incluyó vacas, toros y terneros. La información sobre la producción ganadera se obtuvo del Servicio de Salud Veterinaria de Arezzo (ASL 8).
El Censo Nacional Agrícola (ISTAT, 2000) obtuvo información sobre la disponibilidad de ganado (número de fincas, tamaño de las reservas ganaderas, producción ganadera). Además, se tuvo en cuenta la accesibilidad del ganado para investigar la distribución espacial de los episodios de depredación: sólo se consideró el ganado que se alimentó en los pastos. Los animales mantenidos dentro de los recintos no se consideraron para el análisis.
Análisis estadístico
El test de Mann-Whitney (M-W) se utilizó para evaluar las diferencias entre las variables de hábitat y los parámetros de depredación entre los municipios incluidos en la zona del lobo y los incluidos en el área sin lobos. Se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov (K-S) para comparar la distribución del número de pérdidas y ataques entre las explotaciones de ovejas y cabras y ganado vacuno y para verificar la uniformidad de la distribución temporal de los ataques. El test χ2 se utilizó para analizar la diferencia entre las pérdidas referidas a las clases de edad del ganado vacuno, ovino y caprino. La concordancia durante años entre la distribución de casos de depredación fue probada por el coeficiente de concordancia de Kendall (W). La densidad de fincas y el número de ellas depredadas se correlacionaron con el coeficiente de correlación de Spearman.
RESULTADOS
Daños al ganado
Durante el período 1998-2001, el Servicio Nacional de Salud recibió 464 demandas de 179 fincas atacadas informando de 1462 cabezas de ganado muertas por los cánidos depredadores. El ganado ovino y caprino resultó ser el más afectado por la depredación. De hecho, aunque un número similar de ataques afectaron tanto a ovejas como a cabras y ganado vacuno, la mayor parte de las pérdidas fueron en ganado ovino y caprino. Durante un período del estudio, un alto porcentaje de fincas fue sometido a un bajo nivel de depredación, mientras que algunas fueron afectadas crónicamente.
La mayoría de las ovejas y cabras muertas fueron adultas (80%), sin embargo los terneros prevalecieron entre el ganado vacuno (85%). De una forma más específica, sólo en el ganado vacuno mataron a muchos ejemplares menores de 1 mes (51% del total de muertes). La mayoría de los ataques involucraron a un pequeño número de ganado. Sólo en las fincas de ovejas y cabras se dieron unos pocos ataques responsables de los fenómenos de “surplus killing”. El número de ataques por explotación no varió entre las ovejas y las cabras frente a las explotaciones vacunas, y tampoco en el número de pérdidas por explotación. El número de pérdidas por ataque varió entre las explotaciones de ganado ovino y caprino y las de vacuno y la diferencia fue significativa.
La distribución mensual de los casos de depredación en los ataques de ovino y caprino varió entre años. Por el contrario, los del ganado vacuno no. Los eventos de depredación se concentraron en verano y principios de otoño; sin embargo, la distribución mensual de los ataques no varió durante el año en ovejas y cabras ni en ganado vacuno. En general, las ovejas y las cabras y el ganado vacuno mostraron el mismo patrón de distribución mensual de ataque.
Lobadas (Surplus killing)
Este fenómeno sólo se produjo en fincas de ovejas y cabras. Durante el período 1998-2001, 19 granjas fueron afectadas por estos fenómenos (12% de todas), y 35 ataques causaron 536 muertes. El número de animales muertos por ataque osciló entre 10 y 54 (mediana = 12; media ± SE = 15 ± 1,43). La mayoría de las fincas (95%) reportaron un bajo nivel de recurrencia de ataques (de uno a tres ataques), mientras que solo una finca reportó ocho ataques. La mayoría de las fincas (68%) fueron sometidas a 10-30 pérdidas, pero una de ellas fue sometida a 107.
La distribución mensual de los ataques fue uniforme y muestra el patrón diferente de distribución mensual de ataques sin este fenómeno de surplus killing.
Comparación del daño en WPA y sin WPA
La distribución mensual de ataques mostró un patrón diferente entre WPA versus sin WPA. Se observó un pico de ataques durante el verano en WPA, mientras que en sin WPA, aparecieron fluctuaciones irregulares y pequeñas durante el año. La distribución de daños se concentró principalmente en los municipios donde se confirmó la presencia de manadas de lobos. El 86% de los ataques al ganado (n = 397) se localizó en WPA, mientras que el resto (n = 67) ocurrió en sin WPA.
El número de ataques varió significativamente entre WPA y sin WPA. Resultados similares se obtuvieron comparando la cantidad de pérdidas de ganado y el número de fincas afectadas. Asimismo, el porcentaje de fincas afectadas varió significativamente entre el WPA (23%) y sin WPA (4%). El número medio de muertes por ataque fue de 2,7-0,4 en WPA y de 6,3-1,3 en sin WPA. El mayor valor de muertes por ataque recogido en sin WPA se asoció con el mayor porcentaje de lobadas. De hecho, las lobadas representaron el 11% de los ataques totales en el WPA frente al 20% en sin WPA. Sin embargo, el número de lobadas no varió significativamente entre la WPA y sin WPA.
Las pérdidas por lobadas representaron el 38% del total en el WPA frente al 54% en sin WPA. La cantidad de pérdidas por lobadas no varió significativamente entre WPA. No se observó correlación entre el número de explotaciones ovinas y caprinas o el número de explotaciones vacunas sometidas a depredación, clasificadas por municipios, en función de la densidad de las explotaciones en toda la provincia.
Niveles de depredación, costes de compensación y financiación de medidas preventivas
Durante el período 1998-2001, en la provincia de Arezzo, entre las granjas afectadas por la depredación, la mayoría (83%) sólo se vieron ligeramente afectadas y reportaron un promedio de <1 ataque al año. Sólo el 6% de las explotaciones afectadas fueron consideradas crónicas por la depredación, aportando el 38% de los ataques totales y el 37% de las pérdidas totales.
El impacto económico general de la depredación relacionada con la producción ganadera fue bajo. Las pérdidas anuales de ganado representaron el 0,7% del stock provincial de ovejas y cabras y el 0,4% del ganado bovino. Incluso el porcentaje anual de fincas afectadas por la depredación en el total de las explotaciones disponibles fue bajo (ganado: 2,8%, ovino y caprino: 3,6%).
Durante el período 1998-2001, los costes de compensación variaron desde un valor mínimo de 68 805 euros hasta un máximo de 99 318 euros (media 86 863 euros). En el mismo período, ningún ganadero solicitó fondos de prevención de la región de Toscana.
Durante el período 1998-2000, el nivel de daños a la agricultura causado por otros animales silvestres (principalmente jabalíes) fue muy alto en la provincia de Arezzo. Los costes de compensación variaron desde un valor mínimo de 566 377 euros hasta un máximo de 655 043 euros (media 609 915 euros). Este valor medio es siete veces mayor que el valor medio anual de la compensación por lobos.
INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS SEGÚN LOS AUTORES
En el estudio, el WPA se caracterizó por un mayor porcentaje de cobertura forestal y un mayor porcentaje de área protegida que sin WPA, mientras que la densidad de población humana y la densidad de carreteras y ferrocarriles fueron significativamente menores.
A medida que el gobierno regional de la Toscana reembolsó las pérdidas causadas al ganado por lobos y perros, las reclamaciones no proporcionaron información específica sobre qué especie fue responsable de las pérdidas. Sin embargo, la distribución del daño al ganado en la provincia de Arezzo se concentró principalmente en los municipios donde se constató presencia de lobos. Según la opinión de los autores, la mayoría de los ataques en el sin WPA también fueron debidos a los lobos: esto fue a causa de que la mayoría de ellos estuvieron concentrados en áreas cercanas a WPA y el pico en junio a que los pastos más bajos fueron utilizados sobre todo por los rebaños.
Teniendo en cuenta la alta densidad de lobos (Capitani et al., 2006) del área de estudio, el impacto de la depredación fue limitado tanto para las fincas afectadas (<4%) como para las pérdidas de ganado (<0.8%).
En comparación con la indemnización por daños y perjuicios (alrededor de 400 000 euros en 4 años), el Gobierno Regional de la Toscana planeó invertir en actividades ganaderas de 1 600 000 a 3 000 000 euros para diversas medidas, durante 5 años (Programa de Desarrollo de la Ganadería de la Región Toscana, 2004). Por otra parte, el coste medio anual de compensación representó aproximadamente el 0,8% del valor total de la ganadería ovina y caprina en Arezzo (unos 10 800 000 euros en el año 2000). Pero, aunque el daño fue irrelevante para la industria ganadera, pudo ser significativo para algunos ganaderos.
En este estudio, se monitorizaron al 6% de los ganaderos afectados crónicamente por la depredación, quienes aportaron el 38% de los ataques y el 37% de las pérdidas.
En relación a los fenómenos de surplus killing, sólo 35 ataques afectaron al 44% del total de ovinos y caprinos muertos en toda la provincia de Arezzo durante el período 1998-2001. En consecuencia, los autores pensaron que otro objetivo principal para la mitigación del conflicto entre el lobo y el ganadero es investigar los orígenes de este fenómeno, a fin de reducir su número.
El origen de las fincas afectadas de forma crónica podría estar relacionado principalmente con el «efecto sitio», vinculado al hábito a largo plazo de los depredadores de volver al mismo sitio, como lo encontró el lince en las montañas del Jura por Stahl y colaboradores (2001). En cuanto a las lobadas, un elemento importante a tener en cuenta son las prácticas de cría. De hecho, los autores encontraron que este fenómeno fue más frecuente en el área sin presencia estable de lobos, lo que sugirió un menor nivel de atención al factor de riesgo depredador.
Los programas de compensación son una herramienta de gestión para limitar los conflictos lobo-ganado y reducir la hostilidad en la comunidad rural, pero estos objetivos son a menudo inalcanzables (Fritts et al., 2003). Durante el período 1998-2001, a pesar de que la provincia de Arezzo pagó una alta compensación anual media, ningún ganadero solicitó fondos de prevención de la región toscana, y la mortalidad del lobo fue inducida por el hombre. En este estudio, la repetición de los ataques a algunas fincas, independientemente de la densidad de la finca, sugirió que el fenómeno podría estar vinculado a la accesibilidad de los animales domésticos. En este contexto, la compensación por las pérdidas de ganado no debe considerarse como el único instrumento de gestión para reducir el conflicto lobo-ganado, sino que también debe considerarse la adopción de prácticas preventivas de cría, especialmente en zonas de alto nivel de conflicto.
REFERENCIAS
Apollonio, M. and L. Mattioli (Eds) (2006). “Il lupo in provincia di Arezzo”. Montepulciano, Italy: Editrice Le Balze (in Italian).
Capitani, C. (2005). “Distribution and dynamics of a wolf (Canis lupus) population in Eastern-Central Apennines”. Phd thesis, University of Sassari.
Capitani, C., L. Mattioli, E. Avanzinelli, A. Gazzola, P. Lamberti, L. Mauri, M. Scandura, A. Viviani, and M. Apollonio (2006). “Selection of rendezvous sites and reuse of pup raising areas among wolves Canis lupus of north-eastern Apennines, Italy”. Acta Theriol. 51: 395–404.
Cozza, K., R. Fico, L. Battistini and E. Rogers, E. (1996). “The damage conservation interface illustrated by predation on domestic livestock in central Italy”. Biol. Conserv. 78: 329–336.
Fritts, S.H., R. O. Stephenson, R. D. Hayaes, and L. Boitani, L. (2003). “Wolves and humans”. In Wolves. Behavior, ecology and conservation: 289–316. Mech, L.D. & Boitani, L. (Eds). Chicago: The University of Chicago Press.
ISTAT (2001). “141 censimento della popolazione e delle abitazioni G.U”. Serie Generale n. 81 del 7 Aprile 2003, Supplemento Ordinario n. 54 (in Italian).
Journal Citation Reports (2016). Consultado el 31 de Octubre de 2016. http://sauwok5.fecyt.es/admin-apps/JCR/JCR?RQ=IF_CAT_BOXPLOT&rank=1&journal=J+ZOOL
Stahl, P., J. M. Vandel, V. Herrenschmidt and P. Migot (2001). “The effect of removing lynx in reducing attacks on sheep in the French Jura Mountains”. Biol. Conserv. 101, 15–22.