El lobo mexicano y el puma: cómo los depredadores moldean el comportamiento del wapití

RESUMEN

El tiempo que los ungulados dedican a alimentarse es una parte fundamental de su actividad diaria, pero este tiempo puede verse reducido por la necesidad de protegerse de los depredadores, por ejemplo mediante la vigilancia constante del entorno. En situaciones de mayor riesgo, algunos animales pueden realizar varias tareas a la vez —como alimentarse mientras vigilan— para reducir el impacto que esta vigilancia tiene sobre su nutrición. Sin embargo, esta estrategia depende de cómo las presas perciben y responden al riesgo que suponen distintos depredadores en un paisaje complejo y cambiante en el espacio y el tiempo.

En el área experimental de reintroducción del lobo mexicano, situada entre el centro-este de Arizona y el centro-oeste de Nuevo México, los principales depredadores del wapití (Cervus canadensis) son el lobo mexicano (Canis lupus baileyi) y el puma (Puma concolor).

Se observaron wapitís alimentándose bajo distintos niveles de riesgo asociados a la presencia del lobo, a lo largo de todas las estaciones del año y durante diferentes momentos del día. El objetivo fue cuantificar, tanto a nivel individual como de manada, el tiempo dedicado a la búsqueda de alimento, a la vigilancia intensa y a la multitarea. Para estimar el riesgo de encuentro y depredación por parte de lobos mexicanos y pumas, se utilizaron modelos basados en la selección de hábitat y en las áreas de uso de estos depredadores.

Los comportamientos de los wapitís se analizaron en función del riesgo previsto de ambos depredadores, junto con variables temporales y ambientales, teniendo en cuenta también la presencia humana. Los resultados mostraron que los wapitís redujeron el tiempo dedicado a alimentarse en las zonas con mayor riesgo tanto de lobo mexicano como de puma. En cambio, en las áreas con mayor riesgo de lobo, aumentaron la vigilancia intensa y la multitarea.

Además, se observó una reducción en la proporción de wapitís encamados dentro del rebaño durante todos los periodos del día cuando el riesgo de lobo era mayor, lo que refuerza resultados obtenidos en estudios anteriores. Estos hallazgos sugieren que los wapitís compensan el aumento de la vigilancia y la reducción del tiempo de alimentación durante determinados momentos incrementando el tiempo total de búsqueda de alimento a lo largo del día, a costa de reducir los periodos de descanso.

Por otro lado, la probabilidad de que un wapití realizara multitarea dependió de la interacción entre el riesgo de lobo a corto y a largo plazo, mientras que la vigilancia intensa fue más frecuente cuando coincidían niveles elevados de riesgo espacial y temporal asociados a la presencia de lobos.

Este estudio ayuda a comprender mejor las complejas respuestas de comportamiento del wapití frente a sus principales depredadores y pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta estos efectos indirectos, no letales, en futuras investigaciones sobre la dinámica entre depredadores y presas.

Los autores y otros datos del artículo:

Cain Iii, J. (2025). “Dynamic Risk From Mexican Wolves and Mountain Lions Influences Elk Foraging Behavior”. Ecology and Evolution 15. DOI: 10.1002/ece3.72520.

La revista Ecology and Evolution tuvo un factor de impacto en el año 2024 de 2,3 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Rango porcentual
Biología Evolutiva

52,8%

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 21 de diciembre de 2025. https://wos-journal.info/journalid/15993.

 

 

 

 

¿Dónde crían sus cachorros los lobos mexicanos?. Un modelo para encontrarlos sin molestarlos

RESUMEN

El seguimiento de poblaciones es fundamental para conservar especies amenazadas. En el caso del lobo mexicano (Canis lupus baileyi), una subespecie en peligro de extinción, los métodos tradicionales como la captura y el uso de collares de radioseguimiento están siendo cada vez más difíciles y costosos, especialmente porque la población en EE. UU. está creciendo y expandiéndose rápidamente por el suroeste del país.

Para facilitar el seguimiento, un grupo de investigadores desarrolló modelos predictivos que identifican los hábitats donde las lobas suelen criar a sus cachorros: las zonas de madriguera y las llamadas “rendezvous sites” (lugares de reunión de la manada tras dejar la madriguera). Analizaron 384 localizaciones reales en Arizona y Nuevo México entre 1998 y 2023, evaluando qué características del paisaje prefieren los lobos en esas etapas clave.

Los resultados muestran que los lobos seleccionan zonas elevadas, con terreno escarpado, cerca de fuentes permanentes de agua y lejos de caminos rurales, especialmente para las madrigueras. Los sitios de reunión también están en zonas altas y cercanas al agua, pero varían más dependiendo de la vegetación verde disponible, que cambia con las lluvias del verano.

Estos modelos son muy precisos y pueden ayudar a reducir el área de búsqueda durante los seguimientos de campo, mejorando la detección de manadas sin invadir directamente sus territorios de cría. Así, se logra proteger a esta subespecie emblemática mientras se recopila información clave para su conservación.

Los autores y otros datos del artículo:

Bassing, S., Oakleaf, J., Cain III, J., Greenleaf, A., Gardner, C. and Ausband, D. (2025). “Predicting pup‐rearing habitat for Mexican wolves”. The Journal of Wildlife Management. DOI: 10.1002/jwmg.70017.

La revista The Journal of Wildlife Management  tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 1,9 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Zoología

Q4

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 16 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/17559.