Uso invernal de lugares de depredación y carroña por parte de lobos en paisajes modificados por el hombre

RESUMEN

Comprender el comportamiento alimentario de los grandes carnívoros es esencial para saber cómo se adaptan a los paisajes transformados por el ser humano y cómo eso puede afectar su rol ecológico. En un reciente estudio, un equipo de investigadores analizó la actividad alimentaria invernal de lobos en el Parque Nacional de Abruzzo, Lazio y Molise, en el centro de Italia, entre los años 2008 y 2011.

Para ello, estudiaron 454 agrupaciones de posiciones GPS correspondientes a 8 lobos monitorizados con collares. Estas agrupaciones señalaban posibles puntos de alimentación, como lugares donde los lobos habían cazado o estaban carroñeando. Tras visitar estas zonas y analizar distintos factores ecológicos y humanos, los científicos identificaron actividad alimentaria en un 18,1 % de las agrupaciones GPS estudiadas.

Uno de los datos más llamativos fue que más de la mitad de los sitios de alimentación (51,5 %) correspondían a carroña de animales domésticos, lo que confirma el grado de interacción de los lobos con entornos humanizados. En promedio, los lobos permanecían unos 2,4 días en un sitio de alimentación, y volvían a visitarlo unas 3 veces antes de abandonarlo definitivamente.

El tipo de presa (silvestre o doméstica) y el perfil del lobo (lobos solitarios, parejas reproductoras recién formadas, o miembros de una manada establecida) influían en el tiempo que permanecían en el lugar y en la frecuencia de las visitas. Las manadas de tres o más lobos pasaban más tiempo y regresaban más veces, especialmente si se trataba de presas grandes.

Aunque la mayor parte de la actividad alimentaria se realizaba de noche, el estudio encontró que la nocturnidad disminuía conforme aumentaba la distancia a las carreteras, pero no así con respecto a los núcleos urbanos, lo que sugiere que los lobos pueden habituarse a ciertos niveles de presencia humana, pero no tanto al tráfico y al ruido asociados a las carreteras.

Además, los investigadores desarrollaron un modelo predictivo basado en datos GPS que permitía detectar el 62 % de los puntos de alimentación reales con solo visitar una parte de los lugares señalados, reduciendo así en un 59 % el esfuerzo de campo necesario. Esto demuestra el enorme potencial de combinar tecnología y análisis ecológico para comprender mejor los hábitos del lobo sin necesidad de una presencia constante sobre el terreno.

Los autores y otros datos del artículo:

Gallo, O.,Ursitti, J. and Ciucci, P. (2025). “Winter use of kill and scavenging sites by wolves in human‐modified landscapes”. Journal of Zoology 326 (1). DOI: 10.1111/jzo.70001.

La revista Journal of Zoology tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 1,9 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Zoología

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 24 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/18048.

 

 

 

 

 

Es probable que la búsqueda de bayas por parte de los lobos sea un comportamiento generalizado en los ecosistemas boreales del sur

RESUMEN

Los lobos son depredadores oportunistas y generalistas, capaces de adaptarse rápidamente a nuevas fuentes de alimento. Aunque solemos asociarlos con la caza de grandes presas, en algunos ecosistemas también consumen frutos, como bayas, cuando están disponibles en abundancia. Sin embargo, este comportamiento sigue siendo poco conocido y escasamente documentado.

En el ecosistema de Greater Voyageurs, en Minnesota (EE. UU.), un equipo de investigadores ha observado que los lobos consumen arándanos de forma habitual cuando estos están maduros. Para estudiar este fenómeno, instalaron cámaras trampa en parches de arándanos silvestres durante varios años, registrando el comportamiento de los lobos en plena acción.

Las imágenes captadas muestran a lobos de todas las edades, géneros y rangos sociales alimentándose de arándanos, tanto solos como en compañía de otros miembros de la manada. Estos hallazgos indican que, al menos en este ecosistema boreal del sur, el consumo de bayas es un comportamiento generalizado entre los lobos.

Los autores del estudio creen que este patrón podría repetirse en otras regiones similares y esperan que sus resultados motiven a investigadores de otras partes del mundo a estudiar este tipo de alimentación complementaria. Entender hasta qué punto los lobos incorporan frutas a su dieta puede ayudar a ampliar nuestra visión sobre su ecología, su adaptabilidad y sus hábitos alimentarios más allá de la caza.

Los autores y otros datos del artículo:

Evavold, I., Gable, T., Homkes, A. and Bump, J. (2024). “Wolves foraging on berries is likely a widespread behavior in southern boreal ecosystems”. Ecosphere 15 (10). DOI: 10.1002/ecs2.70035.

La revista Ecosphere tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 2,7 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ecología

Q2

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 24 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/15254.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Compartiendo paisajes con lobos: comunicación interespecies, empatía y control

RESUMEN

Con el regreso del lobo a los Países Bajos, un país densamente poblado, la convivencia sin conflictos graves se ha convertido en un objetivo tanto ecológico como cultural. Este artículo propone una idea provocadora pero necesaria: para convivir con el lobo, necesitamos abandonar la vieja dicotomía entre cultura y naturaleza, esa separación que sitúa al ser humano por encima del resto de las especies.

El estudio se centra en el papel de la comunicación entre especies, y plantea que una coexistencia real exige que aprendamos a comprender cómo perciben el mundo los lobos: sus necesidades, su forma de moverse por el territorio, sus límites y su lenguaje. Pero el conocimiento, por sí solo, no basta. De hecho, si no se maneja con sensibilidad, podría incluso alimentar una actitud más controladora hacia la fauna silvestre.

Por eso, el autor defiende que compartir el paisaje con los lobos de forma verdaderamente significativa requiere algo más profundo: una disposición humana a adaptarse. Implica reconocer al lobo como un ser con agencia, con voluntad propia, y con un derecho legítimo a ocupar espacio en el mundo que compartimos.

La propuesta no es tanto enseñar a los lobos a vivir entre nosotros, sino más bien iniciar un proceso de aprendizaje mutuo. Solo así, humanos y lobos podrán encontrar formas de prosperar juntos, minimizando los conflictos y respetando los modos de vida del otro.

Este enfoque, basado en el diálogo y la sensibilidad interespecie, nos invita a cambiar la mirada: de la gestión del conflicto a la construcción de relaciones más justas y convivenciales con la vida silvestre. Un reto complejo, sin duda, pero también una oportunidad única para repensar nuestra relación con el mundo natural.

El autor y otros datos del artículo:

Drenthen, M. (2025). “Sharing Landscapes with Wolves: Interspecies Communication, Empathy, and Control”. Environmental Ethics 47 (1). DOI: 10.5840/enviroethics202513194.

La revista Environmental Ethics tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 1,1 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ética

Q3

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 24 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/2311.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Coexistir con el lobo: una cuestión ética en construcción

RESUMEN

En la era del Antropoceno —el tiempo actual marcado por el impacto humano en el planeta—, la convivencia con otras especies no es solo un reto ecológico, sino también un deber ético. Sin embargo, esta convivencia se ve obstaculizada por presiones humanas constantes y una visión del mundo centrada en los intereses exclusivamente humanos (antropocentrismo).

A partir de su experiencia como voluntaria en una ONG que ayuda a ganaderos de ovejas en Francia a convivir con los lobos, la autora de este estudio utiliza métodos etnográficos para explorar la dimensión ética de la coexistencia entre especies. Concretamente, analiza cómo se construyen socialmente las ideas de si los lobos tienen derecho —o no— a habitar ciertos espacios compartidos con los humanos y sus animales.

El artículo parte de una idea clave: el espacio no es solo un lugar físico, sino una matriz que da forma a nuestras relaciones éticas. Desde esta perspectiva, apoyada en la teoría poshumanista y en enfoques geográficos que consideran también a los animales, se identifican tres formas en las que se “produce” socialmente el espacio de convivencia entre lobos y humanos.

En primer lugar, se generan espacios de coexistencia que amplían las relaciones más allá del simple binomio lobo–ganadero, redefiniendo la percepción moral que tenemos sobre el lobo. En segundo lugar, se reconstruye la relación entre ovejas, lobos, perros y pastores, de modo que las ovejas no son solo víctimas y los lobos no quedan reducidos a depredadores despiadados. Y en tercer lugar, se plantea la negociación del espacio como una práctica ética entre especies, una forma de convivencia basada en acuerdos tácitos y respeto mutuo.

Este enfoque nos invita a ver la coexistencia no como una solución técnica o de gestión, sino como una práctica ética activa, en la que los espacios, las especies y los humanos están profundamente interconectados. La convivencia, en este sentido, no es algo que se impone desde fuera, sino que se construye día a día a través de relaciones complejas entre todos los seres que comparten un territorio.

La autora y otros datos del artículo:

Paring, G. (2025). “Multispecies Ethics and Space: Coexisting with Wolves”. Journal of Business Ethics. DOI: 10.1007/s10551-024-05914-6.

La revista Journal of Business Ethics tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 5,9 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ética

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 24 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/4971.

 

 

 

 

Los lobos de Asia y las sinergias con los grandes felinos

RESUMEN

En Asia, la conservación de los carnívoros suele centrarse casi exclusivamente en especies emblemáticas como los grandes felinos, especialmente tigres y leopardos. Sin embargo, este enfoque limitado deja de lado a otras especies clave del ecosistema, como el lobo, cuyo papel ecológico es igualmente importante.

Un reciente análisis ha identificado siete desafíos principales que enfrentan los lobos en Asia, muchos de ellos consecuencia directa de esta estrategia de conservación centrada en una sola especie. Primero, los lobos han sido históricamente ignorados en los programas de conservación, que rara vez los incluyen entre sus prioridades. Segundo, carecen del reconocimiento cultural positivo que sí tienen otros carnívoros, lo que limita su defensa pública. Tercero, las leyes que deberían protegerlos son débiles o mal aplicadas, y cuarto, se les culpa con frecuencia —y de forma exagerada— por los ataques al ganado, incluso cuando otras especies (o perros asilvestrados) pueden estar involucradas. Quinto, muchas veces se asume que los lobos son más abundantes de lo que realmente son, lo que disminuye la urgencia de protegerlos. Sexto, reciben muy poca atención científica y conservacionista, a pesar de su relevancia ecológica. Y séptimo, la creciente presencia de perros ferales amenaza su integridad genética, ya que pueden producirse cruces entre ambos, con consecuencias impredecibles.

Esta situación no solo deja al lobo en una posición vulnerable, sino que también representa una oportunidad perdida para proteger al conjunto de los carnívoros asiáticos como un gremio funcional y ecológicamente interdependiente. Además, la falta de datos sólidos impide conocer bien el estado de conservación de los lobos en el continente, lo que podría derivar en la pérdida de linajes evolutivos únicos.

Los autores del estudio proponen varias soluciones: ampliar el alcance de los programas de conservación existentes, incluir a los lobos de forma activa, aumentar la conciencia pública y la formación de los cuerpos de seguridad, y fomentar la investigación científica centrada en su ecología, estado y amenazas reales.

En resumen, proteger al lobo en Asia no solo es un acto de justicia ecológica, sino también una oportunidad para fortalecer la conservación de todos los grandes carnívoros del continente. Cambiar el foco de atención de unas pocas especies carismáticas hacia enfoques más integradores puede marcar la diferencia para todo el ecosistema.

Los autores y otros datos del artículo:

Werhahn, G., Augugliaro, C., Kabir, M., Hennelly, L., Chetri, M., Al Hikmani, H., Mohammadi, A., Jhala, Y., Macdonald, D. and Farhadinia, M. (2025). “Asia’s Wolves and Synergies With Big Cats”. Conservation Letters 18 (2). DOI: 10.1111/conl.13094.

La revista Conservation Letters tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 7,7 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Conservación de la Biodiversidad

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 23 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/17278.

 

Paisaje de riesgo: respuestas de los lobos al control letal en un paisaje de mosaico

RESUMEN

Con el regreso del lobo a muchos paisajes modificados por el hombre en Europa y Asia, las estrategias de gestión diseñadas para proteger al ganado sin poner en peligro a la especie están mostrando serias limitaciones. En territorios donde la actividad humana, la fragmentación del hábitat y los usos múltiples del suelo se entrelazan, los retos para conservar al lobo se vuelven especialmente complejos.

Un ejemplo claro de esta dificultad se encuentra en los Altos del Golán, en el norte de Israel. Esta región fue recolonizada por lobos en los años 70 y hoy alberga una de las densidades más altas de lobos del mundo. El paisaje es un auténtico mosaico de riesgo: pastos para ganado, zonas militares, reservas naturales, tierras agrícolas e incluso campos minados. Aunque el lobo está protegido por ley en Israel, el gobierno mantiene un programa de control letal que elimina aproximadamente un 25 % de la población cada año.

Para evaluar si esta estrategia es realmente eficaz, un equipo de investigadores instaló 60 cámaras trampa activadas por movimiento a lo largo de casi 6.000 noches, monitorizando la actividad de los lobos en toda la región. Además, analizaron datos a largo plazo sobre eliminación de ejemplares, uso del suelo y presencia humana para entender cómo responden los lobos —tanto solitarios como en manada— a esta presión de caza y a la presencia humana.

Los resultados mostraron que la actividad de lobos solitarios aumentaba en las zonas con más presión de caza, mientras que las manadas respondían de forma diversa dependiendo del tipo de paisaje. Los lobos solitarios seguían utilizando zonas de alto riesgo, como áreas cercanas al ganado, a pesar de la intensa presión de control. Por su parte, las manadas tendían a concentrarse en zonas protegidas, donde no se permite el control letal.

En conjunto, el estudio concluye que el control letal no impide que los lobos estén presentes en las zonas de conflicto. Todos los tipos de zonas —con y sin control— estaban ocupadas por lobos. Sin embargo, estos animales ajustaron su comportamiento: evitaban la actividad humana durante el día y se volvieron predominantemente nocturnos en las zonas con mayor nivel de caza.

Los autores y otros datos del artículo:

Preiss-Bloom, S., Shamon, H., Ben-Ami, D. and Dayan, T. (2025). “Landscape of risk: responses of grey wolves to lethal control in a mosaic landscape”. European Journal of Wildlife Research 71. DOI: 10.1007/s10344-025-01910-x

La revista European Journal of Wildlife Research tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 1,8 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Zoología

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 23 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/18425.

 

Vivir con lobos: un nuevo marco para mejorar la coexistencia con los lobos mediante el estudio del comportamiento del ganado

RESUMEN

La convivencia con lobos plantea retos sociales complejos, entre ellos la pérdida de ganado por ataques. Muchos países ofrecen compensaciones económicas a los ganaderos, pero cuando las depredaciones se repiten, las pérdidas no son solo materiales. El estrés y la preocupación constantes pueden afectar profundamente el bienestar emocional de los ganaderos y, en consecuencia, también repercutir negativamente en el bienestar de los propios animales.

Además, no solo sufren los animales atacados: aquellos que no son víctimas directas pueden experimentar niveles elevados de estrés, especialmente si viven en entornos donde los ataques de lobos son frecuentes. Sin embargo, gran parte de los estudios sobre coexistencia entre lobos y humanos se han centrado principalmente en el comportamiento del lobo y en las medidas preventivas, como cercados o perros guardianes. Aunque estas estrategias son fundamentales, los autores de este estudio proponen un enfoque complementario: estudiar el comportamiento del ganado con ayuda de tecnologías avanzadas.

Este nuevo marco de trabajo se basa en el uso de herramientas de la llamada ganadería de precisión (Precision Livestock Farming, PLF), un campo que ha crecido rápidamente en los últimos años. Estas tecnologías, diseñadas inicialmente para mejorar la productividad y el bienestar animal en explotaciones intensivas, también pueden aplicarse en sistemas extensivos. Un ejemplo concreto es el uso de acelerómetros, sensores que permiten registrar la actividad del animal y detectar comportamientos o estados específicos.

En un estudio anterior realizado en Noruega, los investigadores utilizaron con éxito estos sensores en vacas que pastaban libremente en bosques extensos, recogiendo información con gran detalle espacial y temporal. A partir de esa experiencia, ahora proponen crear una red más amplia de estudios sobre el comportamiento del ganado, que tenga en cuenta factores como la raza, el tipo de pasto, la edad del ganado y las prácticas de manejo.

El objetivo de esta red es doble. Por un lado, proporcionar a los ganaderos recomendaciones basadas en datos, como elegir razas o composiciones de rebaño menos propensas a sufrir ataques. Por otro, desarrollar herramientas que permitan monitorizar en tiempo real el comportamiento del ganado y detectar cambios repentinos que puedan indicar la presencia de lobos cerca.

Este marco interdisciplinar, que combina tecnología, ecología del comportamiento y manejo ganadero, ofrece una nueva vía para mejorar la convivencia entre humanos, lobos y animales domésticos, aportando soluciones que van más allá de la vigilancia del lobo y se centran también en comprender mejor a los animales que comparten el paisaje con él.

Los autores y otros datos del artículo:

Versluijs, E., Zimmermann, B., Hessle, A. and Tofastrud, M. (2025). “Living with wolves: A new framework to enhance coexistence with wolves by studying livestock behaviours”. Conference: Wolves Across Borders – International Conference on Wolf Ecology & Management.

 

 

 

 

 

 

 

El cambio a presas marinas provoca concentraciones de mercurio sin precedentes en una población de lobos costeros de Alaska

RESUMEN

En los ecosistemas naturales, el mercurio en su forma más tóxica, el metilmercurio (MeHg), se acumula en los organismos y se intensifica a medida que asciende en la cadena alimentaria. Como consecuencia, los depredadores situados en la cima —como el lobo— pueden llegar a acumular niveles peligrosos en sus tejidos, lo que puede afectar negativamente a su salud. Esta forma de mercurio se produce principalmente en ambientes acuáticos, por lo que los animales que se alimentan en cadenas tróficas marinas tienden a tener concentraciones más altas que aquellos que lo hacen en medios terrestres.

En el sureste de Alaska, en una región costera, un grupo de lobos cambió recientemente su dieta terrestre por una dieta basada en el mar, especializándose en la caza de nutrias marinas, cuya población se ha recuperado en los últimos años. A partir de esta observación, un grupo de investigadores planteó la hipótesis de que este cambio en la dieta podría haber llevado a un aumento en la concentración de mercurio en los lobos.

Para comprobarlo, analizaron los niveles de mercurio total (THg) en el pelo de 25 lobos y también en el hígado, los músculos, los riñones y el cerebro de otros ejemplares de dos manadas: una que vive en la isla de Pleasant y se alimenta principalmente de presas marinas, y otra que habita en la región continental de Gustavus Forelands y mantiene una dieta más terrestre. Estos análisis se complementaron con estudios de isótopos estables de carbono y nitrógeno en 65 lobos para estimar cuánto contribuyen los alimentos marinos a su dieta y qué posición ocupan en la cadena trófica.

Los resultados fueron impactantes. Los lobos de Pleasant Island, con dieta marina, tenían concentraciones de mercurio en el hígado que los clasificaban como individuos en “alto riesgo” e incluso “riesgo severo” para su salud. Estos niveles eran 7 veces más altos que los de otros lobos costeros y hasta 278 veces superiores a los de lobos del interior de Alaska, e incluso entre 11 y más de 2.000 veces más altos que los reportados en lobos de otras partes del mundo.

Además, se observó que los niveles de mercurio en el pelo de los lobos aumentaban con el consumo de especies marinas y con la posición trófica, confirmando que alimentarse de presas más altas en la cadena alimentaria marina expone a los lobos a una mayor carga de mercurio, lo que podría tener efectos nocivos para su salud a largo plazo.

Este estudio no solo revela una consecuencia inesperada de un cambio dietético adaptativo, sino que también pone de relieve los riesgos ocultos que plantea la contaminación global en la fauna silvestre, incluso en especies tan resistentes y adaptables como el lobo.

Los autores y otros datos del artículo:

Roffler, G., Gastaldi, A., Lieske, C., Beckmen, K., Castellini, J. and Barst, B. (2025). “Switching to marine prey leads to unprecedented mercury concentrations in a population of coastal Alaska wolves”. The Science of The Total Environment 980 (4): 179542. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2025.179542.

La revista The Science of The Total Environment tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 8,2 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ciencias medioambientales

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 18 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/15201.

 

Opiniones sobre los lobos tras su recolonización en Flandes, Bélgica

RESUMEN

Cuando el lobo comenzó a recolonizar Flandes, en Bélgica, no se conocía con claridad qué pensaba la población sobre su regreso. Para llenar ese vacío, un grupo de investigadores realizó una encuesta que recogía datos demográficos y de contexto para analizar cómo estos factores se relacionaban con las percepciones sobre el lobo.

El estudio no solo preguntaba por las actitudes generales hacia el lobo, sino también por si las personas creían que este animal pertenece o no al territorio belga, cómo valoraban la forma en que ha regresado y qué opinaban sobre los conflictos asociados a su presencia. Mediante un análisis estadístico específico, los autores identificaron varios factores que influían en estas opiniones: la práctica de la caza, el lugar de residencia, el nivel educativo, la edad, el género y la tenencia de perros.

De todos estos factores, uno destacó claramente por encima del resto: la actitud hacia la caza. Los resultados mostraron que quienes practicaban la caza tendían a tener una visión negativa del lobo. Sin embargo, entre los cazadores que expresaban opiniones críticas hacia la propia actividad cinegética, la actitud hacia el lobo era más positiva. De manera inversa, entre los no cazadores, aquellos que veían con buenos ojos la caza mostraban opiniones más negativas hacia el lobo.

Este hallazgo sugiere que no es tanto ser cazador o no lo que influye en la percepción del lobo, sino el modo en que se valora éticamente la caza. Por eso, los autores del estudio proponen que la actitud hacia la caza puede funcionar como un indicador útil para entender las posturas sociales frente al lobo.

Comprender estas diferencias y reconocer la diversidad de valores presentes en la sociedad puede mejorar las estrategias de conservación. Si se tienen en cuenta no solo los datos ecológicos, sino también los factores sociales y éticos, será más fácil avanzar hacia una convivencia realista y duradera entre humanos y lobos.

Los autores y otros datos del artículo:

Vervaecke, H., Van Dessel, T., Galbusera, P. and Mergeay, J. (2025).” Perspectives on wolves after their recolonization in Flanders, Belgium”. Royal Society Open Science 12. DOI:10.1098/rsos.231931.

La revista Royal Society Open Science tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 2,9 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ciencias multidisciplinares

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 18 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/14956.

 

 

Perspectivas sobre la coexistencia entre humanos y lobos: un estudio de caso del Parque Nacional Tandoure en Irán

RESUMEN

El Parque Nacional de Tandoureh, en el noreste de Irán, es una de las áreas más importantes para la conservación de grandes carnívoros del país. Situado en la cadena montañosa Kopet Dag, alberga especies como el leopardo persa (Panthera pardus tulliana) y el lobo (Canis lupus). Sin embargo, la alta densidad de leopardos en el interior del parque ha desplazado a los lobos hacia sus límites, donde se intensifican los conflictos con comunidades humanas y ganado.

Este fenómeno de competencia entre depredadores y concentración de fauna dentro del área protegida ha generado una desigualdad notable en los ataques al ganado. Según un estudio reciente, se documentaron 183 pérdidas de ganado en 70 ataques de lobos repartidos entre 23 aldeas, mientras que los leopardos fueron responsables de solo 29 ataques. Es decir, los lobos causan 6,3 veces más incidentes de depredación exitosos que los leopardos, lo que refuerza su papel predominante en el conflicto con el sector ganadero.

Las actitudes locales reflejan este impacto: más del 80 % de los encuestados expresó opiniones negativas hacia los lobos, y la mitad declaró tener una fuerte antipatía por la especie. Un 14% dijo que mataría a un lobo inmediatamente tras un ataque, y casi un 20% indicó que lo haría si los ataques se volvieran frecuentes.

Este creciente conflicto en los márgenes del parque pone de manifiesto una realidad clave: la conservación no puede limitarse a los límites administrativos de las áreas protegidas. Cuando se descuida lo que ocurre en las zonas colindantes, el resultado es un aumento del enfrentamiento entre humanos y fauna silvestre.

Para mitigar estos conflictos y conservar al lobo de manera efectiva, los autores del estudio recomiendan ampliar las medidas de protección fuera del parque, invertir en programas educativos continuos para las comunidades, y establecer seguros ganaderos sólidos y accesibles. Además, el uso de perros guardianes bien entrenados y pastores comprometidos puede reducir significativamente las pérdidas de ganado. La vacunación oportuna y generalizada del ganado también es crucial: no solo previene enfermedades que pueden transmitirse a la fauna silvestre, sino que contribuye a mantener poblaciones silvestres más sanas.

Reducir la enfermedad y las pérdidas económicas asociadas a los depredadores no solo protege al lobo, sino que también alivia la carga financiera de los pastores y disminuye su resentimiento hacia estos animales. En definitiva, una convivencia posible requiere mirar más allá del parque y trabajar junto a quienes comparten el paisaje con los lobos todos los días.

Los autores y otros datos del artículo:

Badelu, N., Hobeali, K., Teymori, M. and Farhadinia, M. (2025). “Insights of coexistence between humans and wolves a case study from Tandoure National Park in Iran”. Conference: Wolves Across Borders International Conference on Wolf Ecology & Management. DOI: 10.13140/RG.2.2.16982.36164.