RESUMEN
En febrero de 2016, en el Parque Nacional de Yellowstone (EE. UU.), los biólogos observaron algo nunca documentado antes en libertad: una loba rechazó activamente los intentos de apareamiento de su propio padre, pero aceptó reproducirse con otro macho de la manada con quien no estaba emparentada directamente.
Este caso es la primera evidencia directa de cómo los lobos evitan el incesto dentro de sus manadas. Hasta ahora no se había visto con tanta claridad el papel activo de la hembra para impedirlo.
La loba —llamada 907F— no solo evitó a su padre (911M), sino que se emparejó con un macho subordinado (890M) con quien apenas compartía genes. Más tarde, tuvo crías junto a su hermana, también emparejada con 890M. Ambos machos ayudaron a cuidar a los cachorros.
Este comportamiento indica que la vida social del lobo es compleja y que las decisiones reproductivas no son automáticas, sino que están influenciadas por vínculos, reconocimiento familiar y elección.
Los autores y otros datos del artículo:
Mech, L. and McIntyre, R. (2024). “An observation of incest avoidance in Gray Wolf (Canis lupus)”. The Canadian Field-Naturalist 137 (3): 232-234. DOI :10.22621/cfn.v137i3.2971.
La revista Canadian Field-Naturalist no tiene un factor de impacto en el sentido tradicional de las bases de datos como Web of Science o Scopus, que se utilizan para revistas científicas.