Biomagnificación del mercurio a través de la cadena trófica de los lobos y sus presas en los Territorios del Noroeste, Canadá

RESUMEN

Debido a su neurotoxicidad y a su tendencia a bioacumularse, el mercurio (Hg) representa un riesgo tanto para la salud humana como para la salud ambiental. La mayoría de los estudios sobre el Hg se centran en los ecosistemas acuáticos debido a la mayor longitud de sus cadenas tróficas y a la presencia de peces depredadores. Sin embargo, los depredadores terrestres oportunistas, como los lobos (Canis lupus), han sido mucho menos estudiados, a pesar de que la presencia de presas con elevadas concentraciones de Hg en su dieta podría dar lugar a altas concentraciones de este metal y a los consiguientes efectos sobre la salud. En este estudio se investigó la transferencia de Hg desde las presas hasta los lobos en dos regiones de los Territorios del Noroeste, Canadá, entre 2006 y 2024, mediante la combinación de datos sobre el contenido estomacal con análisis de isótopos estables de más de 350 individuos. Aunque las presas terrestres, como el caribú, constituyeron la mayor parte de la dieta de los lobos en ambas regiones (presentes en más del 55 % de los estómagos), un reducido número de lobos de ambas regiones había consumido recientemente presas acuáticas (5%), las cuales presentaban concentraciones de Hg significativamente superiores a las de las presas terrestres (P<0,001). Esto dio lugar a concentraciones de Hg más elevadas en los lobos que habían consumido presas acuáticas en comparación con aquellos que se alimentaban de presas semiacuáticas y terrestres, y probablemente explica que los factores de magnificación trófica del Hg igualaran o incluso superaran los valores habitualmente observados en los ecosistemas acuáticos. Estos resultados ponen de manifiesto la transferencia de Hg desde las redes tróficas acuáticas hacia las terrestres y el potencial riesgo para la salud de los depredadores terrestres. Aunque las concentraciones de mercurio en los lobos se mantuvieron muy por debajo de los umbrales esperados de efectos adversos para la salud animal y no se observaron evidencias de un incremento de dichas concentraciones en ninguna de las dos regiones durante la última década, las elevadas concentraciones detectadas en algunas especies presa y la magnificación trófica observada en los lobos ponen de relieve la vulnerabilidad de los depredadores terrestres a la exposición al Hg cuando su dieta incluye presas acuáticas.

Los autores y otros datos del artículo:

LeBlanc, X., Wilson, A., d’Eon-Eggertson, F., Jutha, N., Cluff, H., Obst, J. and Jardine, T. (2026). “Biomagnification of Mercury in Wolves and Their Prey in the Northwest Territories, Canada”. Environmental Toxicology and Chemistry. DOI: 10.1093/etojnl/vgag150.

La revista Environmental Toxicology and Chemistry tuvo un factor de impacto en el año 2024 de 3,6 (Web of Science, 2026).

Categoría de la revista

Rango porcentual
Múltiple

67%

REFERENCIAS

 Web of Science (2026). Consultado el 4 de julio de 2026. https://wos-journal.info/journalid/14103.

El cambio a presas marinas provoca concentraciones de mercurio sin precedentes en una población de lobos costeros de Alaska

RESUMEN

En los ecosistemas naturales, el mercurio en su forma más tóxica, el metilmercurio (MeHg), se acumula en los organismos y se intensifica a medida que asciende en la cadena alimentaria. Como consecuencia, los depredadores situados en la cima —como el lobo— pueden llegar a acumular niveles peligrosos en sus tejidos, lo que puede afectar negativamente a su salud. Esta forma de mercurio se produce principalmente en ambientes acuáticos, por lo que los animales que se alimentan en cadenas tróficas marinas tienden a tener concentraciones más altas que aquellos que lo hacen en medios terrestres.

En el sureste de Alaska, en una región costera, un grupo de lobos cambió recientemente su dieta terrestre por una dieta basada en el mar, especializándose en la caza de nutrias marinas, cuya población se ha recuperado en los últimos años. A partir de esta observación, un grupo de investigadores planteó la hipótesis de que este cambio en la dieta podría haber llevado a un aumento en la concentración de mercurio en los lobos.

Para comprobarlo, analizaron los niveles de mercurio total (THg) en el pelo de 25 lobos y también en el hígado, los músculos, los riñones y el cerebro de otros ejemplares de dos manadas: una que vive en la isla de Pleasant y se alimenta principalmente de presas marinas, y otra que habita en la región continental de Gustavus Forelands y mantiene una dieta más terrestre. Estos análisis se complementaron con estudios de isótopos estables de carbono y nitrógeno en 65 lobos para estimar cuánto contribuyen los alimentos marinos a su dieta y qué posición ocupan en la cadena trófica.

Los resultados fueron impactantes. Los lobos de Pleasant Island, con dieta marina, tenían concentraciones de mercurio en el hígado que los clasificaban como individuos en “alto riesgo” e incluso “riesgo severo” para su salud. Estos niveles eran 7 veces más altos que los de otros lobos costeros y hasta 278 veces superiores a los de lobos del interior de Alaska, e incluso entre 11 y más de 2.000 veces más altos que los reportados en lobos de otras partes del mundo.

Además, se observó que los niveles de mercurio en el pelo de los lobos aumentaban con el consumo de especies marinas y con la posición trófica, confirmando que alimentarse de presas más altas en la cadena alimentaria marina expone a los lobos a una mayor carga de mercurio, lo que podría tener efectos nocivos para su salud a largo plazo.

Este estudio no solo revela una consecuencia inesperada de un cambio dietético adaptativo, sino que también pone de relieve los riesgos ocultos que plantea la contaminación global en la fauna silvestre, incluso en especies tan resistentes y adaptables como el lobo.

Los autores y otros datos del artículo:

Roffler, G., Gastaldi, A., Lieske, C., Beckmen, K., Castellini, J. and Barst, B. (2025). “Switching to marine prey leads to unprecedented mercury concentrations in a population of coastal Alaska wolves”. The Science of The Total Environment 980 (4): 179542. DOI: 10.1016/j.scitotenv.2025.179542.

La revista The Science of The Total Environment tuvo un factor de impacto en el año 2023 de 8,2 (Web of Science, 2025).

Categoría de la revista

Cuartil
Ciencias medioambientales

Q1

REFERENCIAS

Web of Science (2025). Consultado el 18 de Junio de 2025. https://wos-journal.info/journalid/15201.